sábado, 21 de septiembre de 2013

Edith Sitwell (2). Detrás de la poesía.

"I am not eccentric. It's just that I'm more alive than most people."
 “No soy extravagante. Es sólo que estoy más viva que la mayoría de la gente.” [traducción propia]
Fuente fotografía: http://ciudadmujereslondres.blogspot.com.es

Porque Edith, desde niña, "fue consciente de la excepcionalidad de su condición intelectual", destaca en su notable trabajo "La traducción de "Taken Care Of". Una propuesta editorial", María Riera Velasco.
Y prosigue: "En cuanto a su aspecto físico, Edith no heredó la belleza de su madre, algo que terminó de disgustar al ya contrariado Sir George [su padre]."

Ya en su madurez, "la apariencia de Edith Sitwell, una mujer alta e imponente, ataviada con largas túnicas isabelinas y turbantes turcos (...) resultaba francamente chocante." En sus propias palabras, recogidas por Elizabeth Salter, escritora australiana de novelas policiacas y su secretaria desde 1957, con cuya ayuda redactó sus memorias ("Taken Care Of"):
"Una nunca debe tratar de suavizar sus peores rasgos. Soy alta, y tengo un perfil agrio. Así que resalto tanto mi estatura como mi perfil, y lo hago de tal modo que parece que estuviese contenta con ellos." [traducción propia].
Es su momento más prolífico en cuanto a obra publicada, espectáculos y recitales, entremezclándose  la crítica literaria y social, la biografia, y la novela; sin olvidar, naturalmente, la publicación de los números sucesivos de Wheels.


Pero no es posible llegar hasta aquí sin hablar del apoyo incuestionable de Helen Rootham, a falta del de sus primogenitores, desde que fuese su institutriz cuando contaba 16 años hasta 1938, año en que fallece como consecuencia de un cáncer. Traductora de Rimbaud, mujer culta y educada, la introduciría en la poesía simbolista y el arte moderno.


La influencia es clara. En "Wheels: An Introduction", Michael Cotsell ("Modernist Journals Project", Brown University) transcribe las impresiones de su hermano Osbert: "In six months, I found my sister a changed person... I noticed an alteration in her way of looking at things, for her absence from home -and as a result, the discontinuance of the perpetual nagging to which for years she had been obliged to submit- had lifted the whole range of her spirits... In the peace she now obtained for the first time, no longer fearing every moment she woul be found fault sith, able to attend concerts and go to galleries with her governess, and come back home without having to face scenes (...)"
[En seis meses, mi hermana parecía otra persona... Noté un cambio en su modo de observar las cosas, por su ausencia de casa -y como consecuencia del cese del perpetuo agobio al que durante años se había visto obligada a someterse (...)] (traducción propia)


La traducción de Helen Rootham "Prose Poems" de "Les Illuminations", de Arthur Rimbaud, aparecería en 1932 con introducción de la propia Edith. Poseriormente, serían musicalizados por Benjamin Britten.

Pocos años antes de morir en 1964, Edith le confiaría a Elizabeth Salter que nunca había mantenido una relación física con nadie, "a pesar de que sentía que su cuerpo había sido concebido para ello."