sábado, 27 de diciembre de 2014

¡Nunca jamás! Зто не Должно повториться

Soldados rusos en un campamento de prisioneros alemán. Neisse, 1915.

No es frecuente la exhibición en España de materiales sobre el papel desempeñado por Rusia en la Gran Guerra desde un punto de vista no bélico y, además, enlazado con los esfuerzos diplomáticos, incluidos los españoles
En la Fundación AISGE se exponen estos días reproducciones de los archivos conservados en el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia y del Museo Estatal de Historia.
La muestra ha destacado los aspectos más humanos, como las fotografías del “teniente Benua” sobre refugiados, los prisioneros rusos, lo que reflejaron los niños en sus dibujos, las referencias a reinos que dejaron de existir, la maquinaria diplomática. 
Dibujos de niños rusos (1914-1916). Arriba: Campamento de tiendas de campaña. Abajo: Soldados de los países beligerantes (Rusia, Alemania, Francia, Turquía y Japón)

Retratos del rey Jorge V de Gran Bretaña y de Alexander Karageorgievich, regente del Reino de Serbia a partir de 1914. Las exigencias del Gobierno austro-húngaro tras el asesinato del heredero al trono Francisco Fernando de Habsburgo y su esposa, la condesa Sofía Chotek, incluían, entre otros puntos, la separación de los oficiales del Ejército y funcionarios de la Administración serbia “culpables de la propaganda contra la Monarquía austro-húngara”, así como “abrir una encuesta judicial contra los participantes en el complot (…) que se encuentran en territorio serbio. Los órganos delegados por el gobierno imperial y real tomarán parte en las investigaciones”; es decir, consentir que la policía austriaca investigara en territorio serbio.

Nota de 10 de junio de 1915 del Viceministro de A. Exteriores, Anatoly Neratov, al Embajador de España en Rusia, el Conde de Cartagena, sobre “la difícil situación en la que se encuentran prisioneros de guerra rusos en Alemania”. Se especificaban casos concretos y se solicitaba la presentación de una protesta ante el Gobierno alemán.

















Arriba: Sergey Sazonov, en 1910. 
Izquierda: Anibal Morillo y Pérez, Conde de Cartagena.


Telegrama del Ministro de Asuntos Exteriores, Sergey Sazonov, de fecha 3 de noviembre de 1914, al Embajador de Rusia en España, solicitando la mediciación de los Embajadores españoles en Berlín y Viena para elevar “una protesta a los gobiernos de Alemania y Austria-Hungría por numerosos casos de atrocidades y violencia cometidos contra los súbditos rusos, prisioneros de guerra y soldados”.


Fotografías del “teniente Benua”, marzo-mayo 1916. De arriba a abajo: “Los refugiados”, “La ametralladora antiaérea” y “Con la máscara antigás”

Tren hospital. Postal de 1914-1916.


Hasta el 7 de enero.
“Gran Guerra: gloria y catástrofe. Así empezó el siglo XX”
Fundación AISGE
Ruiz de Alarcón nº 11, Madrid.

"¡Nunca jamás!  Зто не Должно повториться" aparecen en el último párrafo del texto de presentación de la exposición.