domingo, 25 de agosto de 2013

2. Craighlockhart: amistad y poesía

Cuando aquella mañana de agosto de 1917 Wilfred decidió presentarse a Siegfried Sassoon, llevaba consigo varios ejemplares del último libro de su futuro amigo, “The Old Huntsman and Other Poems”. Le encontró sentado en la cama, limpiando unos palos de golf. Era seis años mayor que Wilfred.
Wilfred había vuelto a casa de sus padres, a comienzos de 1913, decepcionado y enfermo tras su paso por Dunsden como ayudante del Vicario. Se había convertido en su proyecto personal tras no conseguir una beca que le permitiera estudiar en la Universidad de Londres. 
En septiembre del mismo año, se marcha a Burdeos (Francia) como profesor y tutor de inglés.
Mahin, casa de los Owen en 1910 en Monkmoor Road, Shrewsbury 
Fuente de la imagen: www.bbc.co.uk

No será hasta el 21 de octubre de 1915 cuando se aliste e inicie su instrucción como oficial en los Artists’s Rifles, en Duke’s Road (actualmente una escuela de ballet), muy cerca de la iglesia de Saint Pancras.
Imagen: Esther González
El 29 de diciembre de 1916 desembarca en Calais, llegando en tren al campamento base de Étaples (“Eat Apples” era otra de las denominaciones que usaban los soldados, con sentido del humor). Escribe a su madre: “ I am in perfect spirits”.

En sus primeras semanas, vive con su pelotón cincuenta horas ininterrumpidas de bombardeo en una trinchera, con una lluvia que la inunda poco a poco, hasta alcanzar las rodillas. El miedo real a un derrumbe o a morir ahogados es una de las responsabilidades que le acosan.
Poco después, mientras dormita en las proximidades de una vía férrea, una explosión le lanza por los aires. Parecen adecuados estos versos suyos, del poema "Extraño encuentro":
                 Foreheads of men have bled where no wounds were

                                  "Hay hombres que han sangrado sin tener
                                       ni una herida." 
Traducción de Gabriel Insausti, "Wilfred Owen. Poemas de guerra. Acantilado, 2011.

La sombra alargada del sell-shock sobrevuela el equilibrio de su mente.



"No man's land". Charles Sergeant Jagger, 1929. Relieve en bronce de un soldado escondido entre cadáveres y camillas rotas, posiblemente realizando escuchas de espionaje. Tate, Londres.
Jagger estuvo como soldado en Gallipoli y en Verdún.
Fuente de la imagen: melbourneblogger.blogspot.com 


Su encuentro con Siegfried Sassoon significó mucho para él personalmente. Pero desde el punto de vista literario fue la piedra de toque que impulsaría su quehacer poético, iniciando su periodo creativo más fructífero, bruscamente interrumpido para siempre al cruzar el Sambre-Oise.