domingo, 13 de abril de 2014

Apollinaire, Apollinaire... El deseo es una región

DESEO
MI deseo es la región que ante mí se encuentra
Detrás de las líneas boches
Mi deseo también a mis espaldas está
Más allá de la zona militar

Mi deseo es el collado del Mesnil
Mi deseo allí donde disparo está
De mi deseo que se encuentra más allá de la zona militar
Yo no hablo hoy pero en él pienso

Colina del Mesnil en vano te imagino
Unas alambradas unas ametralladoras unos enemigos dema-
         siado seguros de sí mismos
Demasiado metidos bajo tierra ya enterrados
(…)
Yo deseo
Estrecharte en mi mano Mano de Massiges
Tan descarnada en el mapa
La trinchera Goethe donde he disparado
Hasta sobre la trinchera Nietzsche he disparado
Desde luego no respeto gloria alguna
Noche violenta y violeta y oscura y a intervalos tan dorada
Noche tan sólo de los hombres

Noche del 24 de septiembre
Mañana el asalto
Noche violenta oh noche cuyo espantoso grito profundo se
         intensificaba de minuto en minuto
Noche que gritaba como una mujer que alumbra
Noche tan sólo de los hombres

En la guerra, Guillaume Apollinaire presiente  un long, un long destin de sang”, vuelve a recuperar de su infancia las experiencias de las situaciones de violencia vividas (…) y las proyecta, distorsionándolas y agravándolas aún más con su imaginación. La guerra le produce un miedo presente, pero la amenaza que provoca la angustia del poeta se encuentra en su pasado, que vuelve de nuevo imaginativamente representado"[resaltado en el original]
Es ésta la conclusión principal de la tesis realizada por María Elena Fernández-Miranda ("Apollinaire y la guerra"), basándose en un análisis profundo de sus obras y en la correspondencia del poeta con Marie Laurencin, Louise de Coligny-Châtillon y  Madeleine Pagès: "uno de los aspectos más interesantes que esta correspondencia pone de relieve, sobre todo si la conectamos con las obras eróticas del poeta y con la trayectoria de su vida, es la profunda violencia con la que Apollinaire intenta superar su angustia y su inseguridad personal, una violencia que llega a provocar en el poeta reacciones sádicas o masoquistas de un alcance impresionante (…) 

Durante la guerra, Apollinaire volverá a repetir, esta vez en la vida real y sobre todo con Lou, como ya había imaginado hasta sus últimas consecuencias en sus obras eróticas, especialmente en Les Onze Mille Verges".
Guillaume Apollinaire conoció a Marie Laurencin a través de Pablo Ruiz Picasso. Discípula de Matisse, Derain, Braque y del propio Picasso , "se trata del comienzo de unos amores borrascosos e inestables, aunque muy estimulantes en el plano de la creación", escribe J. Ignacio Velázquez. 
Marie Laurencin será quien rompa la relación; su matrimonio con el pintor alemán Otto de Waetgen, en junio de 1914, casi coincide con el inicio de las movilizaciones de la guerra. Apollinaire acepta la invitación de un amigo y viaja a Niza: "Rápidamente es introducido en un círculo en el que conoce y se apasiona por Louise de Coligny-Châtillon -Lou en sus poemas-, en una relación breve, intensa y, ciertamente, desequilibrada, atraído tanto por la sensualidad de esta dama divorciada como por su apellido nobiliario y su afición al opio."
Una de sus primas la describe "con su llameante cabellera y su forma vistosa de vestir, atraía la atención, se fijaban en ella; agradaba a los hombres, su mirada les provocaba e inmediatamente sabían a qué atenerse con ella, era "directa". Los hombres no le interesaban más que para este tipo de deporte..." (notas de J. Ignacio Velázquez). La relación con Lou se convertirá exclusivamente en epistolar "tras una última entrevista en Marsella" a finales de marzo de 1915: "menos de tres meses después de entablar amistad (...) su amante se está desvinculando muy rápidamente del poeta".

Apollinaire basculará entre "la pasión profunda" que le inspiran mujeres como Marie Laurencin y "el tipo de pasión desesperada que es más bien exaltación y alienación que le sugiere Lou" ("Apollinaire y la guerra").
El poeta quería presentarse ante el público y sus novias "sobre todo a Lou (...) como el héroe que hubiera querido ser, es decir, eufórico, desconocedor del miedo, que transforma en imágenes de belleza, y muy sexual y dominante (...) Los críticos de Apollinaire le creyeron, pero Lou, probablemente porque le conocía mucho mejor, nunca le tomó en serio ni se dejó impresionar por su euforia, que resultaba tan extraña en medio de los sufrimientos que suponía la guerra; ni tampoco se asustó ante sus amenazas de empalamiento, de perforación y de dominación violenta y sádica, fantasías que (...) el poeta ya había imaginado en muchas de sus obras precedentes, como en Les Onze Mille Verges e incluso en L ‘Hérésiarque et Cíe". 
Desde abril se cartea con Madeleine Pagès, con la que había compartido el trayecto en tren Niza-Marsella en los primeros días de enero de 1915; en agosto, pediría su mano por escrito. Profesora de Literatura en la Escuela de Secundaria de Orán, se encontraba pasando las Navidades en Niza, con la familia de su hermano mayor, teniente de artillería: "Madeleine es una dulce muchacha, cultivada (...) que contrasta fuertemente con el desequilibrio que rige su trato con una Lou proclive a constantes cambios de humor".
"Las cartas a Madeleine nos harán también conocer mejor a esta mujer en la que Apollinaire, quizá por única vez en su vida, confió plenamente e imploró su protección; pero también nos permitirán, una vez más, observar las diferentes maneras con las que el poeta trató de huir del miedo, especialmente con la violencia y con la sexualidad (...)"
Guillaume la describe a Lou en una carta como inteligente y honesta; pero a partir de sus heridas de metralla en la cabeza, su correspondencia con Madeleine se distancia, fechándose las últimas cartas con su prometida en septiembre de 1916. Madeleine no se casará, y moriría en Antibes en 1965.

No era extraño que enviase los mismos poemas a Madeleine, a Lou e incluso también a Marie. Sin duda, aunque indiferente a Guillaume, la más adelantada de las tres era la aristócrata: "Lou comprendió muy bien que la euforia, la exaltación, e incluso la salud del poeta, subían o bajaban a la merced de su imaginación y de sus emociones, y en particular de su vida amorosa, sin que eso tuviera nada que ver con que le gustara la guerra, donde sólo tenía privaciones, penurias y la amenaza constante de muerte (...) Por eso, cuando en julio de 1915, en medio del fragor de la batalla pero ya a punto de comprometerse con la desconocida Madeleine, Apollinaire escribe a Lou todo exaltado y eufórico: “Aussi suis-je peut-ètre le plus gai de ma batterie” ["tal vez soy también el más alegre de mi batería"], Lou comprende inmediatamente que no es porque le gusta la guerra, sino porque hay una nueva mujer en su vida, aunque, como de costumbre, el poeta lo niegue en la respuesta a sus cartas: “Moi, flirter! Tu sais bien, petit Lou, que je n’aime que toi. D’ailleurs je ne pourrais guère flirter icí que par lettres. Et les lettres qui ne te sont pas adressées ne t’intéressent pas  -avec raison d’ailleurs-  . Au demeurant, je ne flirte d’aucune façon...” ["¡Coquetear, yo! Ya sabes, pequeña Lou, que sólo te amo a ti..."] ("Apollinaire y la guerra").
El 2 de mayo de 1918 se casaría con Jacqueline Kolh, para sorpresa de "la mayor parte de sus amigos". Fueron testigos Picasso y Vollard.
Apollinaire contrae la llamada "gripe española", epidemia "de desenlace rápido que va a aterrorizar, literalmente, a buena parte de Europa". La suegra de Robert Graves también fallecería por la misma causa.
El 13 de noviembre de 1918 es enterrado; son los días del Armisticio, y la multitud grita en las calles: "¡Abajo Guillaume!", refiriéndose al Kaiser.
Al año siguiente, fallecería su madre en París y su hermano, en Méjico.


Fotografías:
"Naked woman with cat mask". Mauricio Perez Morales.
http://mauroarterapia.deviantart.com/
"Marie Laurencin" (1923). Man Ray:
pariswasawoman.tumblr.com
"In Voluptas Mors". Fotografía de Philippe Halsman en colaboración con Salvador Dalí. Modelos desnudas posando para Salvador Dalí formando una calavera humana. 1951.
http://selvedgeyard.com/2013/04/17/tales-of-salvador-dalis-demon-bride-for-lust-of-money-and-men/
Fuentes:
"Guillaume Apollinaire. Caligramas." Edición, traducción y notas de J. Ignacio Velázquez. Ediciones Cátedra, S.A., 1987.
"Apollinaire y la guerra". Tesis de María Elena Fernández-Miranda. Bruselas, 1999.
http://www.medellindigital.gov.co/Mediateca/repositorio%20de%20recursos/Apollinaire,%20Guillaume%20(1880-1918)/Apollinaire_Guillaume-El%20Mundo%20De%20Guillaume%20Apollinaire.pdf

http://www.acantilado.es/catalogo/cartas-a-lou-408.htm
Enlaces de interés:
http://www.wiu.edu/Apollinaire/Promenade_interactive.htm
http://lasesquinasdeldia.blogspot.com.es/2011/07/le-pont-mirabeau-de-guillaume.html
http://www.memoblog.fr/madeleine-pages-apollinaire-oran/