sábado, 15 de febrero de 2014

Zenobia traduce a Rabindranath (2)

"60. En las playas de todos los mundos, se reúnen los niños. El cielo infinito se encalma sobre sus cabezas; el agua, impaciente, se alborota. En las playas de todos los mundos, los niños se reúnen, gritando y bailando.
Hacen casitas de arena y juegan con las conchas vacías. Su barco es una hoja seca que botan, sonriendo, en la vasta profundidad. Los niños juegan en las playas de todos los mundos.
No saben nadar, no saben echar la red. Mientra el pescador de perlas se sumerje por ellas, y el mercader navega en sus navíos, los niños cojen piedrecillas y vuelven a tirarlas. Ni buscan tesoros ocultos, ni saben echar la red.
El mar se alza, en una carcajada, y brilla pálida la playa sonriente. Olas asesinas cantan a los niños baladas sin sentido, igual que una madre que meciera a su hijo en la cuna. El mar juega con los niños, y, pálida, luce la sonrisa de la playa.
En las playas de todos los mundos, se reúnen los niños. Rueda la tempestad por el cielo sin caminos, los barcos naufragan en el mar sin rutas, anda suelta la muerte, y los niños juegan.  En las playas de todos los mundos, se reúnen, en una gran fiesta, todos los niños."      Ofrenda lírica
Zenobia Camprubí y Juan Ramón Jiménez se conocieron en el verano de 1913.
Provoca una sonrisa casi cómplice la urgencia de Juan Ramón en concertar una cita con Zenobia:
"Querida Zenobia, antes, cuando volvía a casa, me encontré con el director de «La Lectura» (…) Le he propuesto una traducción del libro de Tagore que esta tarde me ha enseñado usted [The Crescent Moon]. Ha aceptado. De modo que ya sabe usted que hemos de traducirlo… ¿Cuándo podríamos empezar? ¿El Jueves? ¿A qué hora?" (citado por Soledad Gónzález Ródenas, «Mío y de Zenobia” o “de Zenobia y mío” dos formas de traducir con Juan Ramón». Simposio Universidad Internacional de Andalucía).
Zenobia Camprubí Aymar nació el 31 de agosto de 1887 en Malgrat de Mar, Barcelona, en la calle del Mar. Su padre, Raimundo Camprubí, ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, había sido destinado por el Gobierno español a Puerto Rico; allí se casaría con Isabel Aymar Lucca en 1879, en la ciudad de Ponce.
Emparentadas con las más destacadas familias americanas, tanto su madre, Isabel Aymar, como su abuela, Zenobia Lucca, se habían educado en los mejores colegios de Estados Unidos. Zenobia hablaba español, inglés y francés. Vivió con su abuela hasta los 8 años, en el Paseo de Gracia, en el piso contiguo al de sus padres, y ella la inició en la lectura y en el aprendizaje de las lenguas. Fallecida su abuela en 1895, al año siguiente viaja por primera vez a Estados Unidos. 
Su salud era delicada, y por indicación médica, vivirán en Sarriá, donde pasa la época más feliz de su infancia. Destinado el padre a Valencia, sus padres se separan en 1905, y madre e hija se trasladan a Newburgh, Nueva York. Allí pasaron cinco años decisivos para su formación, y se mueve en los círculos más distinguidos de Nueva York y Washington. Entra en contacto con el feminismo estadounidense, viaja sola, lee a los clásicos españoles, se interesa por la obra de Rabindranath Tagore. En Columbia, Nueva York, estudia literatura inglesa, hasta que su madre decide regresar a España. 
Será en Madrid, en una conferencia de Bartolomé Cossío en la Residencia de Estudiantes, donde sus amigos, los Byne, le presentan a Juan Ramón Jiménez. "Juan Ramón se enamoró perdidamente de ella". A pesar de la oposición familiar, se casarían el 2 de marzo de 1916 en la iglesia católica de St. Stephen, en N. York. En 1917 recorren España en automóvil, que conduce ella.
El 31 de julio de 1915 habían publicado conjuntamente, con gran éxito, la primera traducción de una obra de R. Tagore: "La luna nueva". Zenobia traduciría la parte más significativa de los trabajos del autor bengalí, y realizaría la adaptación y puesta en escena de su teatro [Imagen de la izquierda: Retrato de Joaquín Sorolla]

Aunque mayoritariamente se considera que los dos trabajaban conjuntamente en la traducción de Tagore, Emilia Cortés Ibáñez, en su ponencia "Zenobia Camprubí, una vida hacia Juan Ramón" (2006), defiende que "el corazón de la traducción era Zenobia, Juan Ramón recreaba".
En este sentido, señala Beatriz Ledesmas: "una de las mayores pruebas de la relevancia de la labor de Zenobia como traductora de las obras de Tagore fue el hecho de que el Nobel bengalí le cediera en exclusiva los derechos de la traducción de sus obras al castellano".

Los versos de Tagore "son un ejemplo de religiosidad laica, desprendidos de la ortodoxia hindú y en cambio amarrados a la idea poética, a una conciencia casi lingüística de dios, a la identificación de la deidad con el poeta" (Agus Morales Puga).
En su correspondencia con Zenobia, hay constancia de la intención de R. Tagore de visitar España, aunque finalmente el viaje no se llevaría a cabo.
[En 1923, en su casa de la calle Lista nº 8, Madrid]



La Academia sueca comunicó oficialmente, el 25 de octubre de 1956, la concesión del Premio Nobel de Literatura a Juan Ramón Jiménez. Zenobia Camprubí lo supo unos días antes; mortalmente enferma, ingresada en la Clínica Mimiya de Santurce, Puerto Rico, la Academia accedió a adelantarle la noticia confidencialmente, al tanto de la gravedad de las circunstancias.
Zenobia fallecería el 28 de octubre; Juan Ramón, en mayo de 1958.
Ambos están enterrados en el Cementerio de Jesús en Moguer, Huelva.


"y 85. Tú, que no sé quién eres; tú, que lees estos versos míos que tienen ya cien años, oye:
No puedo ofrecerte una sola flor de todo el tesoro de la primavera, si una sola luz de estas nubes de oro. Pero abre tus puertas y mira; y coje, entre la flor de tu jardín, el recuerdo oloroso de las flores que hace cien años murieron.
¡Y ojalá puedas sentir en la alegría de tu corazón la alegría viva que esta mañana de abril te mando, a través de cien años, cantando dichosa!"   El Jardinero, 1913

Who are you, reader, reading my poems an hundred years hence?
I cannot send you one single flower from this wealth of the spring, one single streak of gold from yonder clouds.Open your doors and look abroad. From your blossoming garden gather fragrant memories of the vanished flowers of an hundred years before.
In the joy of your heart may you feel the living joy that sang one spring morning, sending its glad voice across an hundred years.


Fuentes:
"La luna nueva. El Jardinero. Ofrenda Lírica". Rabindranaz Tagore. Traducción de Zenobia y Juan Ramón Jiménez, según el texto inglés, escrito o revisado por el propio autor. Alianza Editorial. 1989.
Fundación Zenobia - Juan Ramón Jiménez:
Luis Antonio de Villena. "Recuerdo lírico de Tagore". El Mundo, 11/12/2013:
http://www.elmundo.es/cultura/2013/12/11/52a7c5d163fd3d70578b4571.html
"Recuerdos de Tagore" (PDF). Beatriz Ledesma Fernández Castillejo. Universidad Autónoma de Madrid.
Tesis doctoral (PDF) de Agus Morales Puga: "La poesía última y la pintura de Rabindranath Tagore como embriones de la Modernidad india". Universitat Autònoma de Barcelona (2012):
http://www.tdx.cat/bitstream/handle/10803/96702/amp1de1.pdf?sequence=1