viernes, 10 de enero de 2014

"Los soldados de la vergüenza"

"Los soldados de la verguenza" es un libro de Jean-Yves Le Naour sobre los soldados franceses que durante la Primera Guerra Mundial o "Gran Guerra" sufrieron la llamada entonces "neurosis de guerra" o shell-shock, síndrome actualmente denominado Trastorno por Estrés Postraumático:
http://www.dsm-iv.org.es/indice-del-manual/70110-criterios-para-el-diagnostico-de-f431-trastorno-por-estres-postraumatico-30981.ht

http://thebioscope.net/2008/05/18/shell-shocked/
http://vimeo.com/50483086

La mayoría de los combatientes la padecieron y padecen, en mayor o menor medida, en uno o varios episodios a lo largo de toda la guerra; y si habéis ojeado el blog de vez en cuando, habréis leído que lo he mencionado al hablar de Wilfred Owen, Siegfried Sassoon o hacer referencia a George Grosz. 
Vimos los dibujos de Otto Dix; Robert Graves relata en "Adiós a todo esto" cómo después de la guerra, al volver con Edmund Blunden, otro de los War Poets, a Oxford para realizar unos cursos de literatura, podía contemplar en plena clase, delante de él, con absoluta nitidez, cómo se desarrollaba alguno de los combates en los que había tomado parte. Sufrió este tipo de episodios durante muchos años; al final de su vida, su hija Lucía relataba que se creía de nuevo en las trincheras. 
El mismo Sassoon, tan bravo en la "tierra de nadie", durante una de sus convalecencias veía arrastrase por el suelo del hospital de Londres, durante la noche, a soldados despedazados, hasta el borde de su cama.
Pero en 1914, los síntomas del estrés postraumático, después de horas de escuchar un bombardeo, probabilidad cierta de morir enterrado por derrumbe de un refugio, ... no se identificaban como una reacción a lo que experimentaban, sino que se confundían con otra cosa: la cobardía.
Marga Corzo nos traduce la Presentación de este libro, aún no publicado en España:
"No están muertos pero nunca regresaron del frente al que la Gran Guerra les envió. El bautismo de fuego, el horror, la tragedia...no lo soportaron y se volvieron locos o se quedaron paralizados. Jean-Yves Le Naour vuelve sobre la desconocida historia de estos soldados cuyo número se estima en unos 100.000
Enfrentados cotidianamente al espectáculo del horror, los “poilus” no se restablecieron jamás de esta prueba de espanto, Algunos fueron encontrados errando perdidos por el frente o aullando sin razón aparente; otros, conscientes, estaban sordos, o plegados en dos, incapaces de enderezarse. En Inglaterra se denominó a este síndrome “shell shock”. Estos heridos fueron tan numerosos que sólo en Francia se cuentan unos 100.000 casos, por lo menos.
Para los médicos franceses, sin embargo, estos soldados son un fraude, están haciendo una comedia y no merecen la pensión de invalidez que reclaman. Con el fin de probarlo, uno de ellos idea el curarlos a través de la electricidad: es el denominado “torpillage” (el torpedeo), un shock para curar otro! Lo ejecuta públicamente en sesiones ejemplarizantes, a pesar de ser traumáticas por la brutalidad del sufrimiento que provocaban...
Baptiste Deschamps, que no es ni un traidor ni un loco, rechaza el tratamiento.
El asunto se empieza a conocer y un diputado se ofrece a ayudarle y desencadena, en plena guerra, una tormenta mediática que recuerda a la del asunto Dreyfuss. El soldado gana el proceso pero, la medicina, cabezota, continuará estos experimentos sostenidos por el Estado. Poco importa si, del otro lado del Rhin, un cierto Freud sostiene que sólo la guerra explica este tipo de nuevas neurosis y sostiene su inocencia. ¿No es un austriaco? ¿La locura no se produce en el terreno de los Alemanes?
Esta misma historia se volverá a vivir unos años después en la guerra del Vietnam, nos explica Jean-Yves Le Naour. El historiador nos da la medida de este drama desconocido a través de un relato trágico y conmovedor de estos soldados olvidados de la Gran Guerra.
Doctor en historia, profesor de cursos preparatorios, autor de documentales, Jean-Yves Le Naour ha escrito una veintena de obras entre las que se cuentan “El soldado desconocido vivo" o “La vergüenza negra: Alemania y el ejército colonial francés”
http://www.editions-perrin.fr/fiche.php?F_ean13=9782262033903

Verwundeter - Herbst 1916, Bapaume / Soldado herido - Otoño 1916, Bapaume
www.ottodix.org








Afortunadamente, no todos los médicos recurrieron a las descargas eléctricas, sino que se comportaron como científicos y seres humanos empáticos, como el doctor William Rivers, que atendió a Siegfried Sassoon, al que con gran admiración dedicaré una entrada a su altura en el aniversario de su nacimiento, en marzo.

(Y no olvidéis escribir poemas -no dejéis de hacerlo-, aunque sea sin palabras).