domingo, 22 de marzo de 2015

Un "micro" de Norman Mailer. El peso de la memoria y la vivencia colectiva.

"Zonnebeke, Flanders, Belgium, 1918". William Orpen (Tate Galery)


Paul Fussell recoge en su obra La Gran Guerra y la memoria moderna la trascendencia que la Primera Guerra Mundial tuvo en los escritores de la generación siguiente, hasta tal punto que incluso heridos en la Segunda como Vernon Scannel, poeta británico nacido en 1922, cuyo padre combatió en la Primera, escribe: 


No en la guerra en la que yo luché
sino la llamada Grande
que terminó en un noviembre de color sepia
cuatro años antes de mi nacimiento.


O Colin Perry, joven empleado de la Standar Oil en el Royal Bank of Canada, en Londres, que "cuando Londres fue bombardeado en 1940 (...) intentó darle sentido a lo que veía y sentía leyendo Posición honorable (1936), de Vera Brittain, una novela acerca de la pasada guerra: "He comenzado a considerar esa guerra", dice" "con el interés de un lector de novelas. [...] A veces pienso en que me he alistado con papá [...] y he luchado junto a él en 1914-1918. Lo siento de verdad, y es como una novela". Una noche, bajo intensos bombardeos, Perry sube una y otra vez por las escaleras del refugio para ver lo que pasa. Ve "un cielo al rojo vivo [...], el cegador destello de los cañones (...) Me sorprendí diciendo: "La compañía B al asalto" y saltamos sobre las alambradas y atacamos las líneas alemanas." 
Colin Perry tenía 18 años en 1940.

Londres bombardeada durante la 2ª Guerra Mundial, al fondo la catedral de St Paul

Fussel cita la observación de Keith Douglas, poeta fallecido en 1944, durante la invasión de Normandía: "El comportamiento de los vivos y el aspecto de los muertos fueron tan minuciosamente descritos por los poetas de la Gran Guerra que todos los días en los campos de batalla del desierto occidental [...] nos encontramos con sus poemas". 

Durante sus primeras semanas en Harvard, en 1939, donde estudió Ingeniería Aeronáutica, un adolescente Norman Mailer de dieciséis años escribió "un relato extremadamente breve", It (incluido en Advertisements for Myself, 1968):

Pasamos a través de las alambradas cuando comenzó a disparar una ametralladora. Seguí andando hasta que vi mi cabeza sobre la tierra.

"Dios mío, estoy muerto", dijo mi cabeza.
Y mi cuerpo se cayó.


Paul Fussel transcribe este párrafo de Mailer, de Richard Poirier:
"La guerra determinó su imaginación mucho antes de que viviera las experiencias directas de guerra reflejadas en su primera gran novela" [Los desnudos y los muertos, 1948] (...) Al igual que Perry, piensa en la guerra como si fuera la Primera, aunque la Segunda acababa de empezar".
Y continúa citando a Poirier respecto a Mailer: la guerra es "la condición previa de su experiencia" y  "determina los aspectos de la experiencia que va a utilizar y por lo tanto la forma de los libros  [de Mailer] y de su carrera".


Como asevera el propio Mailer, "La naturaleza del hombre, su dignidad (...) es que actúa, vive, ama, y finalmente se hace pedazos cuando intenta penetrar en el misterio de la existencia, y a menos que lo compartamos, como parte de esa exploración humana (y de guerra), no seremos más que los chulos de la sociedad y los traidores a nuestro Ser".

"London Blitz", 1940. Claude Francis Barry

Inquietante, Mailer "extrae también conclusiones menos consoladoras. Ya en Los desnudos y los muertos sostiene que "la sociedad moderna" es una continuación del Ejército por otros medios. Tal como el general Cummings le dice al teniente Hearn: "Para usted, Robert, el Ejército es un anticipo del futuro", Mailer se pregunta, ¿cuál es el fin de la sociedad tecnológica?, y la única respuesta que encuentra es la que plantea Alfred Kazin: "Tal vez la guerra sea el objetivo último de la sociedad tecnológica". 



Y continúa reflexionando Fussel: "El parapeto, la alambrada, el lodo", escribe Tomlinson en 1935, se han convertido en "características permanentes de la existencia humana". Lo cual quiere decir que la ansiedad sin fin, sin propósito, sin recompensa y sin significado se entreteje en la fábrica de la vida contemporánea. Allí donde hay "un parapeto" topamos con lo que propicia la ansiedad, con el ponernos a prueba, con la duda sobre la propia identidad y el valor, y con el fascinado amor-odio a lo amenazador, con la tierra incógnita del otro lado".


Estación de Metro de Elephant and Castle, Londres (1940-1941)


Paul Fussell. "La Gran Guerra y la memoria moderna". Traducción de Javie Alfaya, Barbara McShane y Javier Alfaya McShane. Turner, 2006.
"Boy in the Blitz: The 1940 Diary of Colin Perry".