sábado, 1 de febrero de 2014

Rabindranath Tagore, Premio Noble de Literatura 1913. Un viaje (1)


69. Sonreíd, amigos, si queréis, porque persigo al ciervo dorado; pero yo seguiré y seguiré detrás de esta visión que me escapa.
A través de montes y valles, por tierras sin nombre, correré y correré detrás del ciervo dorado.
¡Venid vosotros, en buen hora, al mercado, y volved cargados a vuestros hogares! A mí, no sé dónde ni cuándo, me ha cojido el hechizo de los vientos sin guarida.
Cuanto tenía lo dejé caer en mi carrera. ¡Sólo me queda mi corazón libre!
¡Y montes y valles, y tierras y tierras sin nombre, huyen de mí, que persigo sin fin al ciervo dorado! 
Entre los trece hermanos de Rabindranath Tagore se encontraban poetas, músicos y filósofos, como Dwijendranath y Jyotirindranath, y una novelista de éxito, Swarna Kumari Devi. 
"Una gran ventaja que yo disfruté en mis días juveniles fue el ambiente literario y artístico que invadía mi casa", evoca en sus "Recuerdos"(Recollections), traducido por Zenobia Camprubí.
El ascenso de la familia bramán Tagore se inició durante el siglo XVI, consolidándose durante el Renacimiento bengalí, en el XIX. Su padre, Debendranath, fue una figura influyente en el movimiento social y religioso Brahmo Samaj.
Rabindranath -el adolescente Rabi- le retrata magistralmente en estas memorias; quizá como un padre algo distante hasta su adolescencia, pero también casi como a un mito, un hombre de grandes cualidades, al que describe con admiración. 
Así le recuerda con motivo de un viaje que realizaron juntos a unas propiedades en el Himalaya, y que supuso unos meses de convivencia entre padre e hijo: "... fui un día llamado a comparecer ante mi padre que me preguntó si me gustaría ir con él a los Himalayas (...) ¿Que si me gustaría? ¡Ay, si hubiera yo podido desgarrar el cielo con gritos de alegría...!"
"Mi padre era muy cuidadoso (...) Le disgustaba dejar las cosas en el aire, sin determinar, y nunca permitía el desaliño ni el hacer las cosas para salir del paso. El tenía un código bien definido para regular sus relaciones con los demás, y las de los demás con él (...) No era tanto el grado de decoro lo que le preocupaba como la falta de formalidad en llegar a la medida esacta".
"Anochecía cuando llegamos a Bolpur (...) lo único que me rodeaba era el azul del horizonte que la diosa que preside estas soledades había trazado alrededor de ella (...) En uno de los barrancos descubrí una cuenca llena de agua de manantial que rebosaba en un arroyo y en donde disfrutaban pececillos batallando corriente arriba (...) -¿No podríamos traer de ella nuestra agua para bañarnos y beber? -Muy bien pensado -asintió (...), y dio orden de que trajeran nuestro provisión de agua de aquel manantial." 
Tenía once años.
"Me acuerdo de la época en que, más tarde, fui yo nombrado administrador de la propiedad y tenía que poner ante mi padre, debido a que se le estaba acabando la vista, un estado de cuentas (...) Si yo intentaba pasar de prisa por encima o apartar de su vista cualquier renglón que yo temía no le gustase, era seguro que no lo conseguía".

En 1913, con cincuenta y dos, recibe el Premio Nobel de Literatura. Para entonces, su mujer y dos de sus hijos ya habían fallecido.
The Nobel Prize in Literature 1913 was awarded to Rabindranath Tagore "because of his profoundly sensitive, fresh and beautiful verse, by which, with consummate skill, he has made his poetic thought, expressed in his own English words, a part of the literature of the West".
Sí: se le concedía por  la profunda sensibilidad, originalidad y belleza de su poesía. Era ya una parte de la literatura de Occidente.
William Rothenstein pintó una serie de cuadros sobre el poeta en 1912, durante un viaje a la India en el que le visitó en la casa familiar de Jorasanko, Calcuta (actual Kolkata). Británico de nacimiento, formado en la Slade School of Fine Art, siguiendo en París, su paso por la Primera Guerra Mundial no estuvo exento de graves percances personales, debido a sus orígenes alemanes.
Rabindranath no acudió a Estocolmo. Pero su telegrama fue leído durante el banquete de los Premios, el 10 de diciembre,  en el Grand Hôtel:
I beg to convey to the Swedish Academy my grateful appreciation of the breadth of understanding which has brought the distant near, and has made a stranger a brother. ("Ruego se exprese a la Academia sueca mi profundo agradecimiento por su amplia comprensión que ha traído cerca lo lejano, y ha convertido a un extraño en un hermano.")
Pero sigamos con ese viaje de sus once años de edad, alrededor de 1872: "Mi padre había marcado sus versos favoritos en su ejemplar del Bhagavadgita. El me pidió que se los copiara, con su traducción. En casa yo había sido un chiquillo sin importancia, pero allí, cuando se me confiaron estas importantes funciones, sentí la gloria de mi situación (...) Salimos de Bolpur, y con cortas pausas (...) nos detuvimos, al fin, en Amristsar".
En 1919, con la Tercera Guerra Anglo-Afgana, la situación en el Punjab comenzó a deteriorarse rápidamente, y muchos oficiales del Ejército británico creían que era posible una revuelta.
En Amritsar, el 13 de abril se reunieron más de 15.000 personas en el Jallianwala Bagh (el Jardín Jallianwala) durante la celebración del festival de Baisakhi de la comunidad Sij, aunque también asistían hindúes y musulmanes
Sin avisar previamente a la multitud para que se dispersara, el Brigadier General Reginald Dyer bloqueó las salidas principales y ordenó que se disparase sobre las zonas con mayor número de asistentes. El fuego duró aproximadamente diez minutos. Algunas fuentes calculan que se usaron unos 1.600 proyectiles.
Las fuentes oficiales hablaron de 379 muertos, en un primer momento; la investigación
realizada por el Indian National Congress calculaba unos mil. Los detalles no se conocieron en Gran Bretaña hasta diciembre.
Tanto el Secretario de Estado para la Guerra, Churchill, como el anterior Primer Ministro Asquith ("una de las mayores atrocidades de nuestra historia"), condenaron esta actuación. Winston Churhill, en su intervención en la Cámara de los Comunes en julio de 1920, hablaba de "la multitud estaba desarmada (...) No atacaban a nadie ni a nada..."
Rabindranath Tagore había sido nombrado Caballero por Jorge V en 1915; pero al conocer estos hechos a finales de mayo, decidió renunciar a esta distinción como "un acto simbólico de protesta".
Monumento conmemorativo en el Jardín Jallianwala 
El Gobierno de la India había formado una Comisión de Investigación en octubre. Dyer seguía creyendo que la multitud era "rebeldes que intentaban aislar a mis fuerzas y cortarme otros suministros. Por lo tanto, consideré que era mi deber dispararles". 
Agotado por interrogatorios, la prensa y la hostilidad de muchos miembros del Parlamento, Dyer finalmente fue hospitalizado por ictericia y arteriosclerosis. Moriría en 1927. El Asistente del Gobernador del Punjab, Michael O'Dwyer, que había aprobado la intervención de Dyer, sería asesinado en Londres por un testigo de los sucesos de Amritsar en 1940.
El informe de la Comisión concluiría, entre otros puntos, que no había habido ninguna conspiración para derrocar el gobierno británico en el Punjab, y que Dyer había sobrepasado los límites de su autoridad.

"El templo dorado de Amristsar se me apareció como un sueño. ¡Cuántas mañanas he acompañado a mi padre a este Gurudarbar de los Sikhs en medio del lago! Allí suena de continuo el cántico sagrado. Mi padre, sentado entre la multitud de los fieles, añadía a veces su voz al himno de alabanza, y viendo que un estraño se unía a sus devociones, ellos se ponían entusiasmadamente cordiales y volvíamos cargados de las ofrendas santificadas de cristales de azúcar y otros dulces".
El 14 de octubre de 1997, la Reina Isabel II visitó Jallianwala Bagh y guardó unos segundos de silencio en señal de respeto. Durante la vista al Monumento, se descalzó y depositó una corona de flores.
Casa de la familia Tagore (Jorasanko Thakur Bari), al norte de Calcuta, campus de la Universidad Rabindra Bharati. Actualmente, Museo de Tagore.
Rabindranath Tagore falleció en la casa familiar de Jorasanko, donde había nacido, el 7 de mayo de 1941.
El Premio Nobel de la Paz de 1913 había sido concedido a Henri La Fontaine, como "verdadero líder del movimiento popular de la paz en Europa (...) Entró en el Senado [belga] en 1895 y ha estado trabajando por la causa de la paz desde 1889 (...) Es uno de los mejor informados (...), y su iniciativa y energía han hecho mucho para promover el movimiento internacional por la paz, particularmente en las conferencias de la paz e interparlamentarias de años recientes"Discurso de presentación de Presentation Speech by Ragnvald Moe, Secretario del Comité Nobel, 10 de diciembre de 1913.
No habría otro Nobel de la Paz hasta 1917; le correspondió al Comité Internacional de la Cruz Roja.

Fuente y enlaces
sobre la doctrina Brahmo Samaj: 
http://es.wikipedia.org/wiki/Brahmo_Samaj
"Recuerdos". Rabindranath Tagore. Traducción de Zenobia Camprubí. Plaza & Janes, S.A., Editores. 1961.
http://www.nobelprize.org/nobel_prizes/literature/laureates/1913/tagore-bio.html
http://clubliterariorabindranathtagore.blogspot.com.es/2011/10/breve-biografia-de-rabindranath-tagore.html
http://india.viaje.ws/jorasanko-thakur-bari-la-casa-de-la-familia-tagore/

sábado, 25 de enero de 2014

Poeta de guardia X: Esther González

El tiempo ha corrido contra mí estos últimos días, o yo he sido más lenta de lo habitual. La entrada que tenía medio preparada se retrasa.
Así que recurro a uno de mis poemas, inconscientemente escrito -quizá hasta algo premonitorio- en el año 2000, después de visitar el coro de una catedral y fijarme en las imágenes talladas en la sillería.
Saludos.


La ciudad tenía forma de pez, de pájaro y de mono.
Pero sólo podía ser vista desde lo alto.

En el suelo
qué oscuridad, cuánto rincón secreto.

En el coro
un jinete mono montando un caballo,
una dama sin velo curando al unicornio herido,
un mono que alimenta a un búho.

En el mercado
un corro de monos preparando el nuevo milenio,
                 lo que ha de pasar, lo que hay que celebrar,
                 lo que hay que comprar
                                 y vender.

sábado, 18 de enero de 2014

Poeta de guardia IX. "No quiero": Angela Figuera.

No quiero
que los besos se paguen
ni la sangre se venda
ni se compre la brisa
ni se alquile el aliento (...)

No quiero
que haya frío en las casas,
que haya miedo en las calles,
que haya rabia en los ojos.

No quiero
que en los labios se encierren mentiras,
que en las arcas se encierren millones,
que en la cárcel se encierre a los buenos (...)

No quiero
que la tierra se parta en porciones,
que en el mar se establezcan dominios,
que en el aire se agiten banderas,
que en los trajes se pongan señales.

No quiero
que mi hijo desfile,
que los hijos de madre desfilen
con fusil y con muerte en el hombro;
que jamás se disparen fusiles,
que jamás se fabriquen fusiles.

No quiero
que me manden Fulano y Mengano,
que me fisgue el vecino de enfrente,
que me pongan carteles y sellos,
que decreten lo que es poesía.


No quiero 
amar en secreto,
llorar en secreto,
cantar en secreto.

No quiero
que me tapen la boca
cuando digo NO QUIERO.



Angela Figuera nace en Bilbao, en la calle Espartero, en 1902.
Perteneció a la primera promoción de mujeres que cursó el bachillerato en la península.
El fallecimiento de su padre supondría una merma económica, por lo que el último curso de Filosofía y Letras lo realizaría en Madrid, con la ayuda de su tío. Dio clases particulares, y también en el Colegio Decroly y en el Montessori.
Al terminar la carrera, se promete con su primo Julio Figuera, y en 1933, tras preparar unos cursillos para catedrático de Instituto es destinada a Huelva y se casan. Julio había ingresado en el Cuerpo de Estadística.
El 15 de julio de 1936, los dos se encuentran en Madrid para un cursillo complementario de Angela que le permita confirmar su plaza de catedrática. Con "la sublevación de Franco en Marruecos" *, Julio se alista en las milicias republicanas y Angela, embarazada, dará a luz el 30 de diciembre a su hijo Juan Ramón. Evacuados a Valencia, lograrán pasar juntos los últimos siete meses de la guerra.

EXODO
Una mujer corría.
Jadeaba y corría.
Tropezaba y corría.
Con un miedo macizo debajo de las cejas
y un niño entre los brazos.

Corría por la tierra que olía a recién muerto.
Corría por el aire con sabor a trilita.
Corría por los hombres erizados de encono.

Miraba a todos lados.
Quería detenerse.
Sentarse en un ribazo y con su hijo menudo.
Sentarse en un ribazo y amamantar en paz (...)

Buscaba cerca y lejos.
Buscaba por las calles,
por los jardines y bajo los tejados,
en los atrios de las iglesias,
por los caminos desnudos y carreteras arboladas.
Buscaba un rincón sin espantos (...)

Y corría y corría.
Dio la vuelta a la tierra.
Buscando.
Huyendo.
Y no encontraba sitio.
Y seguía corriendo (...)

El fin de la Guerra Civil significó para los republicanos la privación de titulaciones, pérdida de empleos y bienes. Tratando de mejorar sus condiciones de vida, la familia se traslada a Madrid.
En 1948, aparece su primer libro: "Mujer de barro".

En los años 50 se produce un cambio tanto de estética como de conciencia, en la que su poesía se alza contra la injusticia social e, implícitamente, contra la poesía esteticista. Con "El Grito Inútil", se consolida su nueva manera de escribir.
Es en 1958, tras una estancia en París, con prólogo de León Felipe, cuando se publica en Méjico "Belleza Cruel": causa un gran impacto. 
A esta obra pertenece "Sólo Ante el Hombre", poema que, en palabras de la autora, "refleja de manera bastante exacta mis sentimientos en nuestra postguerra." Nuestra poeta se reafirma en su sentir en "Toco la Tierra" (1962), con poemas como "En Tierra Escribo".
A partir del nacimiento de su nieta, se dedicó a escribir poesía infantil y reunió algunos de los cuentos que narraba a su nieta por las noches en "Cuentos tontos para niños listos", que "se publicaron en México con ocasión del Año Internacional del Niño y que se reimprimieron después en España" *, sin olvidarse nunca de la vertiente social, reflejada en el poema "Vietnam".
Junto a Blas de Otero y Gabriel Celaya, forma parte del "triunvirato vasco" de la poesía de postguerra, aportando la visión de una mujer ante las grandes cuestiones sociales.


Angela Figuera murió en Madrid el 2 de abril de 1984.
Julio Figuera se dedicó desde entonces, hasta su muerte, en 1994, a la obra de su esposa, para evitar que cayera en el olvido. En1986, la editorial Hiperión publicó la primera edición de sus "Obras completas".
En uno de los últimos párrafos de la "Nota preliminar", escribe Julio: "Su último libro para niños, "Canciones para todo el año", no llegó a verlo publicado porque apareció después de su muerte".
De la época de su juventud sólo se conserva un cuaderno de unas doscientas hojas con poemas que ella no quiso publicar.
Roberta Quance señala en la Introducción a las "Obras completas" una forma similar, con Rosalía de Castro, de identificarse "particularmente con la suerte de las madres. La poesía de Angela nacerá del mismo impulso compasivo pero, sea éste natural o no, ella lo llevará hasta las últimas consecuencias, hasta que se configure en su poesía toda una "política materna", es decir, "un argumento contra el hambre, la pobreza, la violencia, la opresión, la guerra."
Fuentes:
- Agradecer a Dolores Corzo otra vez su guía hacia una gran poesía y su participación en la elaboración de esta entrada.
- "Angela Figuera Aymerich. Obras completas". Hiperión, 2009. Nota Preliminar de Julio Figuera*.
- Artículos de José Ramón Zabala:
http://angelafigueraaymerich.gipuzkoakultura.net/index-es.php
http://www.euskonews.com/0255zbk/gaia25501es.html (traducción de Koro Garmendia)

Enlace recomendado:

http://amediavoz.com/figuera.htm
Fortuna favorece a los exploradores.
Buceando por la Red, buscando poemas de Angela Figuera cuando no podía consultar el libro, me he encontrado con esta excelente página dedicada a la poesía.
Os transcribo las circunstancias de su creación y de su creadora, Graciela Henao Londoño, absolutamente conmovedoras: "Nació en Manizales (...), Colombia, en abril de 1939 (...) Fue jefe por varios años del Departamento de Fisioterapia del Hospital Infantil de Manizales y posteriormente abrió su consultorio, el primero que hubo en Manizales (...) En 1998 le diagnosticaron un carcinoma en su ojo derecho, diagnóstico que enfrentó con valentía; y como terapia se dedicó  a la elaboración de esta página –con el seudónimo de “Grace”- convirtiéndose así en experta en este tema que le apasionó desde pequeña; y continuando al mismo tiempo con su trabajo profesional.  Fue una vida dedicada a servir y al disfrute de la poesía". Falleció en enero de 2013.

viernes, 10 de enero de 2014

"Los soldados de la vergüenza"

"Los soldados de la verguenza" es un libro de Jean-Yves Le Naour sobre los soldados franceses que durante la Primera Guerra Mundial o "Gran Guerra" sufrieron la llamada entonces "neurosis de guerra" o shell-shock, síndrome actualmente denominado Trastorno por Estrés Postraumático:
http://www.dsm-iv.org.es/indice-del-manual/70110-criterios-para-el-diagnostico-de-f431-trastorno-por-estres-postraumatico-30981.ht

http://thebioscope.net/2008/05/18/shell-shocked/
http://vimeo.com/50483086

La mayoría de los combatientes la padecieron y padecen, en mayor o menor medida, en uno o varios episodios a lo largo de toda la guerra; y si habéis ojeado el blog de vez en cuando, habréis leído que lo he mencionado al hablar de Wilfred Owen, Siegfried Sassoon o hacer referencia a George Grosz. 
Vimos los dibujos de Otto Dix; Robert Graves relata en "Adiós a todo esto" cómo después de la guerra, al volver con Edmund Blunden, otro de los War Poets, a Oxford para realizar unos cursos de literatura, podía contemplar en plena clase, delante de él, con absoluta nitidez, cómo se desarrollaba alguno de los combates en los que había tomado parte. Sufrió este tipo de episodios durante muchos años; al final de su vida, su hija Lucía relataba que se creía de nuevo en las trincheras. 
El mismo Sassoon, tan bravo en la "tierra de nadie", durante una de sus convalecencias veía arrastrase por el suelo del hospital de Londres, durante la noche, a soldados despedazados, hasta el borde de su cama.
Pero en 1914, los síntomas del estrés postraumático, después de horas de escuchar un bombardeo, probabilidad cierta de morir enterrado por derrumbe de un refugio, ... no se identificaban como una reacción a lo que experimentaban, sino que se confundían con otra cosa: la cobardía.
Marga Corzo nos traduce la Presentación de este libro, aún no publicado en España:
"No están muertos pero nunca regresaron del frente al que la Gran Guerra les envió. El bautismo de fuego, el horror, la tragedia...no lo soportaron y se volvieron locos o se quedaron paralizados. Jean-Yves Le Naour vuelve sobre la desconocida historia de estos soldados cuyo número se estima en unos 100.000
Enfrentados cotidianamente al espectáculo del horror, los “poilus” no se restablecieron jamás de esta prueba de espanto, Algunos fueron encontrados errando perdidos por el frente o aullando sin razón aparente; otros, conscientes, estaban sordos, o plegados en dos, incapaces de enderezarse. En Inglaterra se denominó a este síndrome “shell shock”. Estos heridos fueron tan numerosos que sólo en Francia se cuentan unos 100.000 casos, por lo menos.
Para los médicos franceses, sin embargo, estos soldados son un fraude, están haciendo una comedia y no merecen la pensión de invalidez que reclaman. Con el fin de probarlo, uno de ellos idea el curarlos a través de la electricidad: es el denominado “torpillage” (el torpedeo), un shock para curar otro! Lo ejecuta públicamente en sesiones ejemplarizantes, a pesar de ser traumáticas por la brutalidad del sufrimiento que provocaban...
Baptiste Deschamps, que no es ni un traidor ni un loco, rechaza el tratamiento.
El asunto se empieza a conocer y un diputado se ofrece a ayudarle y desencadena, en plena guerra, una tormenta mediática que recuerda a la del asunto Dreyfuss. El soldado gana el proceso pero, la medicina, cabezota, continuará estos experimentos sostenidos por el Estado. Poco importa si, del otro lado del Rhin, un cierto Freud sostiene que sólo la guerra explica este tipo de nuevas neurosis y sostiene su inocencia. ¿No es un austriaco? ¿La locura no se produce en el terreno de los Alemanes?
Esta misma historia se volverá a vivir unos años después en la guerra del Vietnam, nos explica Jean-Yves Le Naour. El historiador nos da la medida de este drama desconocido a través de un relato trágico y conmovedor de estos soldados olvidados de la Gran Guerra.
Doctor en historia, profesor de cursos preparatorios, autor de documentales, Jean-Yves Le Naour ha escrito una veintena de obras entre las que se cuentan “El soldado desconocido vivo" o “La vergüenza negra: Alemania y el ejército colonial francés”
http://www.editions-perrin.fr/fiche.php?F_ean13=9782262033903

Verwundeter - Herbst 1916, Bapaume / Soldado herido - Otoño 1916, Bapaume
www.ottodix.org








Afortunadamente, no todos los médicos recurrieron a las descargas eléctricas, sino que se comportaron como científicos y seres humanos empáticos, como el doctor William Rivers, que atendió a Siegfried Sassoon, al que con gran admiración dedicaré una entrada a su altura en el aniversario de su nacimiento, en marzo.

(Y no olvidéis escribir poemas -no dejéis de hacerlo-, aunque sea sin palabras).

sábado, 4 de enero de 2014

Las Navidades de 1915 de Vera Brittain

Me apetecía empezar el año con una figura como Vera Brittain, un ejemplo más de la rápida transformación de una persona, de una mujer joven, en la que el tiempo de trayecto a la madurez se acorta.

Escritora, feminista, pacifista, Vera es otro miembro de ese ejército sin armas cuyas vidas cambiaron radicalmente de dirección al sumergirse en la brutalidad de la guerra.

Criada en un medio conservador y acomodado, educada primero por una institutriz y posteriormente en un internado en Kingswood, Surrey, la estrecha supervisión familiar fortaleció aún más la relación con su único hermano, Edward.
Vera quería ir a la Universidad, pero su padre, de acuerdo con la mentalidad de la época, consideraba que su educación debía orientarse hacia el matrimonio. Aún así, logró asistir a algún curso de la Universidad de Oxford.
En 1913, su hermano le presenta a uno de sus amigos, Roland Leighton, que la apoyó en su deseo de ir a la Universidad y, tras vencer la resistencia de su padre, estudia Literatura Inglesa en el Somerville College. 
El verano de 1914, Vera se examina y logra el ingreso en la Universidad de Oxford. Y la guerra estalla. Su hermano Edward y Roland, junto a otro amigo íntimo, Victor Richardson -Mary Connor, madre de Roland, novelista, les llamaba "Los Tres Mosqueteros"-, se alistan en el Ejército británico. Vera decide dejar sus estudios hasta que acabe la guerra y se prepara como enfermera en el Voluntary Aid Detachment (VAD). 
En la primavera de 1915, Roland es destinado al frente francés. Ese mes de agosto, se comprometen. 
Roland escribe a Vera muchas cartas, sobre toda clase de temas; sobre la guerra, sus sentimientos. También le envía algunos poemas. 
El día de Navidad de 1915, domingo, Vera Brittain aguardaba a Roland en Brighton.
El mar estaba muy agitado; la ausencia de noticias no era novedad, así que esperó con ilusión al día siguiente. Pero Roland no llegó.
Había fallecido dos días antes, revisando una trinchera con luna llena, barrido por una ametralladora.
Vera escribió el poema "Quizá", y en la dedicatoria no escribió, o no pudo escribir, el nombre completo de Roland. Sólo las iniciales: "Para R. A. L., muerto a causa de las heridas recibidas en Francia, 23 de diciembre, 1915."


(...) Quizá las praderas de tonos dorados
Alegren las horas del sol de primavera,
Que sienta el dulce aroma de las flores abrir,
Aunque tú te hayas ido de mí.

(...) Quizá algún día no me venza la pena

Al ver otro nuevo año pasar.
Y oír las canciones de Navidad de nuevo,
Que tú nunca podrás escuchar (...)


Como VAD, Vera Brittain había visto todo tipo de heridas, desde amputaciones a quemaduras, y había sobrevivido al alto porcentaje de muertes que se producía entre el personal sanitario destinado en Francia.
Pero cuando finalizó la guerra, casi cuatro años después, Vera había perdido  a su novio, a dos de sus mejores amigos -Victor (rozando la ceguera, aunque finalmente no superó sus heridas) y Geoffrey Thurlow-, y a su hermano Edward, en 1918, en el frente austro-italiano.
Conocería a Winnifred Holtby, y también se casaría, sí; y viviría en Estados Unidos y tendría dos hijos, y volvería con ellos a Inglaterra; pero ésa, como suele decirse, es "otra historia". 
Como sucede a veces en nuestras vidas cotidianas, o en circunstancias trágicas que involucran a naciones, la realidad había superado, y superaría, a la ficción.

Diecinueve días antes, el 6 de diciembre, John McCrae, médico, nombrado cirujano de campo de la Artillería canadiense y responsable del Hospital General nº 3, cerca de Boulogne-sur-Mer, publicaba en "Punch", anónimamente, "In Flanders fiels", uno de los más famosos poemas de la Primera Guerra Mundial. 
Lo analiza así Paul Fussell, en su muy recomendable "La Gran Guerra y la memoria moderna":
 "Se trata de un poema interesante porque se las ingenia para cumular el mayor número de motivos e imágenes conocidas (...) Sus nueve primeros versos utilizan familiares reclamos emocionales tales como las flores rojas de la elegía pastoril; las "cruces", indicativas del calvario y por tanto del sacrificio; el cielo, que se ve de manera especial desde los extremos de una trinchera (...) el antagonismo binario entre las cancioncillas de las alondras y el retumbar de los cañones (...) la concepción de los soldados como amantes (...):

En los campos de Flandes soplan las amapolas
entre las cruces, hileras sobre hileras,
que marcan nuestro territorio; y en el cielo
las alondras, que aún siguen cantando con bravura, vuelan
y apenas se las escucha bajo el clamor de los cañones.

Somos los Muertos. Hace pocos días
vivíamos, sentíamos el amanecer, veíamos el resplandor
                                                                    [de la puesta del sol,
amábamos y éramos amados, y ahora yacemos
en los campos de Flandes.
Traducción: Javier Alfaya, Barbara McShane y Javier Alfaya McShane.



John McCrae con Bonneau, el perro que adoptó en Francia, al parecer durante su estancia en Ypres (c. 1914) 
Fuente fotografía: www.greatwar.nl









In Flanders fields the poppies blow
Between the crosses, row on row,
That mark our place; and in the sky
The larks, still bravely singing, fly
Scarce heard amid the guns below.
We are the dead. Short days ago
We lived, felt dawn, saw sunset glow,
Loved, and were loved, and now we lie
In Flanders fields.
McCrae, también reputado profesor de Patología en varias universidades de Canadá -dos de sus estudiantes, cuando era tutor para pagarse la matrícula, fueron de las primeras doctoras de Ontario-, falleció, paradójicamente, de una neumonía con meningitis en suelo francés, en enero de 1918. Bonneau tampoco sobrevivió.

Enlaces interesantes:
http://www.oucs.ox.ac.uk/ww1lit/collections/leighton
http://www.spartacus.schoolnet.co.uk/Jbrittain.htm
http://www.historytothepeople.ca/then-man-behind-the-poem-guelph-ontarios-lt-col-john-mccrae/
http://windwrangler.me/2012/03/05/bonfire-the-chestnut-gentleman-2012/#comment-386

martes, 24 de diciembre de 2013

Poeta de guardia VIII: Edgad Allan Poe

"El culto a Poe se inició en Francia a mediados del siglo XIX. Los simbolistas franceses le consideraron su maestro; Baudelaire tradujo su obra al francés, y Mallarmé -que le dedicó uno de sus más bellos sonetos- le consideró "el príncipe espiritual de la época".
Solapa de "Cinco cuentos de mujeres", de Edgar Allan Poe. 

El poema "Alone", "Solo", no fue publicado en vida de Poe:
From childhood's hour I have not been
As others were; I have not seen
As others saw; I could not bring
My passions from a common spring.
From the same source I have not taken
My sorrow; I could not awaken
My heart to joy at the same tone;
And all I loved, I loved alone.
Then- in my childhood, in the dawn
Of a most stormy life- was drawn
From every depth of good and ill
The mystery which binds me still:
From the torrent, or the fountain,
From the red cliff of the mountain,
From the sun that round me rolled
In its autumn tint of gold,
From the lightning in the sky
As it passed me flying by,
From the thunder and the storm,
And the cloud that took the form
(When the rest of Heaven was blue)
Of a demon in my view.


Nunca fui desde mi niñez
como otros fueron; y no vi jamás
como otros vieron; nunca bebí mis pasiones
en un manantial común,
ni tampoco bebí de la misma fuente
mi dolor, ni despertar pudo mi corazón
a la alegría de la realidad melódica,
y todo cuanto amé, lo amé yo solo.
Entonces, en mi niñez, en la alborada
de la más tormentosa vida, arranqué
de las profundidades del bien y del mal
el misterio que todavía me encadena
al torrente, o a la fuente,
al rojo acantilado de la montaña,
al sol que en torno a mí reverbera
con su matiz de oro otoñal,
al celeste relámpago
cruzándome con su descarga,
al trueno, y a la tempestad,
y a la nube que adquirió la figura
(cuando el resto del Cielo era azul)
de un demonio ante mis ojos.
Fuente: http://edgarallanpoepoesiacompleta.com/1829-aproximadamente.html#solo
Traducción: Manrique Sánchez Soto
Antonio Rodríguez Luna. "Homenaje a Bécquer" (1936). Tinta china, plumilla / papel. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.
fuente imagen y enlace a PDF exposición "Escuela de Vallecas":
files.avpalomerasbajas.webnode.es/200001214-1f4ff204a3/interior.pdf‎

Así es cómo le describe Sarah Elmira Royster, novia de un joven Poe de 16 años: "Edgar era un muchacho muy guapo, no muy hablador. De conversación agradable, pero de comportamiento más bien triste. Nunca hablaba de sus padres. Estaba muy ligado a la señora Allan, así como ella a él. Era entusiasta, impulsivo, no soportaba la menor grosería verbal". Georges Walter. "Poe". Anaya & Mario Muchnik (1995).
Fuente de la fotografía: www.poemuseum.org
En sus últimos meses de vida, se alternan episodios de lucidez y de desesperación. Escribe a su tía Maria Clemm, a la que se sentía muy unido: "No nos queda sino morir juntos. Ahora ya de nada sirve razonar conmigo; no puedo más, tengo que morir. Desde que publiqué Eureka, no tengo deseos de seguir con vida. No puedo terminar nada más. Por tu amor era dulce la vida, pero hemos de morir juntos".
"Cartas de un poeta (1826-1849)". Edición de Bárbara Lanati. Gijalbo-Mondadori (1995).

Su relato "Eleonora" comienza así:

"Vengo de una raza notable por la fuerza de la imaginación y el ardor de las pasiones. Los hombres me han llamado loco; pero todavía no se ha resuelto la cuestión de si la locura es o no la forma más elevada de la inteligencia, si mucho de lo glorioso, si todo lo profundo, no surgen de una enfermedad el pensamiento, de estados de ánimo exaltados a expensas del intelecto general. Aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche. En sus grises visiones obtienen atisbos de eternidad y se estremecen, al despertar, descubriendo que han estado al borde del gran secreto".
"Cinco cuentos de mujeres", de Edgar Allan Poe. 
Colección Benteveo, directores Victoria Pradilla y Alfonso Alegre Heitzmann. 
Selección y nota introductoria de Gonzalo Suárez.
Traducción:Julio Cortázar. Editorial Sirpus S.L., 2001.

lunes, 16 de diciembre de 2013

"Invictus": el poema que Nelson Mandela se sabía de memoria


"Invictus" es un poema escrito por William Ernest Henley en 1875 e incluido en su poemario "In Hospital" (1903).
Publicado en ediciones anteriores, originalmente no tenía título. Wikipedia cita a Arthur Quiller-Couch como al responsable de añadir "Invictus" (invicto, inconquistable en latín) al incluirlo en el Oxford Book of English Verse (1900). 
Crítico y editor de diversas revistas, en el National Observer se publicaron algunos de los primeros trabajos de Thomas Hardy, Georger B. Shaw, Wells y  Kipling.
Desde su juventud convivió con la amputación de parte de una pierna; Robert L. Stevenson , amigo suyo, creó el Long John Silver de "La isla del tesoro" partiendo de esta circunstancia.
Out of the night that covers me,
Black as the pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.
In the fell clutch of circumstance
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed.
Beyond this place of wrath and tears
Looms but the Horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds and shall find me unafraid.
It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll,
I am the master of my fate:
I am the captain of my soul.


Lo atractivo del mensaje del poema, la utilización que hace del mismo una figura como Nelson Mandela, nos permite identificarnos con ese anhelo de autonomía, reconocimiento y fe profunda en nosotros mismos; con nuestra auto-aceptación más firme:
Más allá de la noche que me envuelve,
negra como el abismo insondable,
agradezco a los dioses que pudieran existir
por mi alma inquebrantable.
En las azarosas garras de la circunstancia
no me he lamentado ni he llorado.
Bajo los golpes del destino
mi cabeza esta ensangrentada, pero erguida.
Más allá de este lugar de ira y lágrimas
yace el Horror de la sombra,
y sin embargo la amenaza de los años
me encuentra y me encontrará sin miedo.
No importa cuán estrecha sea la puerta,
cuan cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma.

(traducción poema publicado en wikipedia)


"Invictus", la película estrenada en 2009, recrea a la nueva Sudáfrica que Nelson Mandela trata de aunar en torno a la selección de Rugby, con la excusa de la celebración del Mundial de 1995 en el país. El poema "Invictus" forma parte del refugio y fortaleza que construyó en su interior para continuar adelante durante los años de injusticia, discriminación y cárcel. Esta es la traducción que se escucha en la película, cuando la selección, con su capitán Francoise Pienaar (Mat Damon), visita la celda de Mandela en la prisión de Robben Island: http://www.youtube.com/watch?v=5KTneGBE4tY

Clint Eastwood, con 80 años, fue el director.
En un artículo, John Carlin (en cuya obra "El factor humano" se basa el guión) recogía algunas de sus reflexiones:
"Pensé que era una historia perfecta para el mundo de hoy. Necesitamos que se difunda la creatividad de este hombre. Ojalá que nuestro presidente, cualquier presidente, pudiera ser tan creativo y tan capaz de pensar fuera de lo establecido".
"Morgan me llamó y dijo: 'Tengo un guión estupendo para ti" (...) Había leído alguna cosa sobre Mandela y muchos artículos sobre él y todo eso, pero no sabía sobre este episodio (...)
"Sigue pareciéndome asombroso. Todavía no me hago a la idea. No parece posible dentro de la naturaleza humana. No parece posible que uno esté encerrado en la cárcel 27, 30 años y no salga y diga: '¡A la puta mierda con todo el mundo! Voy a hacerlo. Tengo el poder. Voy a cargarme a todo el mundo, vamos a darles una paliza y anotar sus nombres". Eastwood entiende que no se trata sencillamente de una cuestión moral. Mandela utilizó la generosidad y el perdón como armas políticas para conquistar los objetivos a los que había dedicado su vida: la liberación de su pueblo, la democracia y la paz. "Fue pragmatismo. Hubiera sido muy fácil optar por el otro camino: matarlos a todos, acabar con ellos. Pero tuvo una visión global de un pueblo viviendo en una especie de armonía, y ¡es asombroso! Incluso después de haber rodado la película, ¡es una historia asombrosa!".
http://elpais.com/diario/2010/01/10/eps/1263108414_850215.html

Un último enlace:
Las redes entonan el 'Invictus' que inspiró a Nelson Mandela
Nada más conocer el fallecimiento del ex presidente de Sudáfrica, Twitter se ha llenado de mensajes con fragmentos del poema 'Invictus' (...)

Aunque también e inevitablemente humanos, seamos INVICTVS, inquebrantables, capitanes de nosotr@s mism@s, únicos creadores de nuestro destino