domingo, 28 de marzo de 2021

Poeta de guardia XXXVIII. "En el curso del río Ouse..."

 


Bolsillos en las piedras
río en el agua
papel en el poema
burbujas de aire
en el curso del río Ouse.

Letras de metal en las manos
mandil en la tinta
yemas en la nota
la nota que dejaste a Leonard y a tu hermana
a Woolf y a Vanessa.

En el curso del río Ouse hay una mujer.

Piedras en los bolsillos
bolsillos en las piedras.

Y descansar.


Esther González.
"Bolsillos en las piedras" (2018).




jueves, 18 de febrero de 2021

Margarita Moreno: siempre calor, bendición, tu recuerdo.

 



como la lengua hambrienta de un fuego ocre
como una bendición de furia
empujada ante la palma
de la diosa del trueno (...)



                      Audre Lorde. "El unicornio negro".
                  Traducción: Jimena Jiménez Real.
                  Ediciones Torremozas, 2019.


domingo, 10 de enero de 2021

"Platero y yo", 1914

                                         Primera edición de "Platero y yo", 1914. 
                                                         (Ediciones de la Lectura).



Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro.



Lo dejo suelto, y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas… Lo llamo dulcemente: “¿Platero?”, y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe, en no sé qué cascabeleo ideal…

Come cuanto le doy. Le gustan las naranjas, mandarinas, las uvas moscateles, todas de ámbar, los higos morados, con su cristalina gotita de miel…


Es tierno y mimoso igual que un niño, que una niña...; pero fuerte y seco por dentro, como de piedra. Cuando paso sobre él, los domingos, por las últimas callejas del pueblo, los hombres del campo, vestidos de limpio y despaciosos, se quedan mirándolo:

-Tien’ asero…

Tiene acero. Acero y plata de luna, al mismo tiempo.


Platero y yo”. 
Juan Ramón Jiménez.
Marido de Zenobia Camprubí. 
Premio Nobel de Literatura 1956.


Ilustraciones de Fernando Marco para la edición de 1937 incluidas en la edición conmemorativa de Austral, 2006.

Oído en el programa “El placer de escuchar”:







domingo, 25 de octubre de 2020

Galdós -Don Benito Pérez Galdós-, y su Madrid.

"Entre ñoñeces y monstruosidades dormitaba entonces la novela española (...) cuando apareció Galdós con "La Fontana de Oro." 
Marcelino Menéndez Pelayo.

 

Omnibus, carruaje cerrado tirado por caballerías
[en la imagen, pasando por delante de la actual "Casa de América"]
Fotografía anónima, hacia 1885


Vivienda del barrio de Las Injurias, Madrid
Fotografía: "Alfonso" (hacia 1915)

Tipos de Madrid en el barrio de La Latina
Fotografía: Santiago Ramón y Cajal (1905)


"Casi puedo decir -escribió Vicente Aleixandre-, que aprendí a leer con Galdós. Primero, de niño, con los "Episodios Nacionales". Luego fueron las novelas sorbidas con hechizo hasta el agotamiento."

Benito Pérez Galdós (1904)
Fotografía: "Káulak"

"A los pocos meses era yo el primer admirador de Galdós; de aquel ingenio tan original, rico, prudente, variado, robusto, que prometía lo que empezó a cumplir muy pronto: una restauración de la novela popular, levantada a pulso por un hombre solo."
Leopoldo Alas "Clarín".
Corrala de la calle Mesón de Paredes, Madrid
Fotografía: Martín Santos Yubero (hacia 1920)

"Las casas de vecindad -escribió Galdós- son tantas, que aterra ver cómo se improvisan los barrios de colmena."


Extrarradio, Madrid
Fotografía: "Alfonso" (hacia 1920)

"En el primer tercio del siglo XX llegaron a Madrid cerca de medio millón de forasteros, condenados a vivir en las barriadas del extrarradio: "Yo había visitado en Londres el barrio de Whitechapel y otros del remoto Este. Entre aquella miseria y la del bajo Madrid, no sé cuál me parece peor."


Imagen estereoscópica del Rastro madrileño, hacia 1895
Colección Fernández Rivero


En el cuarto de trabajo de su casa del Paseo de Areneros
Fotografía: Manuel Compañy (hacia 1900)


Banco de España, Madrid
Fotografía: Sucesores de "Laurent" (1890)
"Galdós observó con interés la cambiante realidad edilicia de Madrid. En su artículo "De re arquitectónica" se ocupó de la construcción del Banco de España."
Calle de Alcalá [al fondo, la Puerta de Alcalá]
Fotografía: "Moreno" (hacia 1900)

"Galdós la consideraba como la más hermosa, elegante y alegre de la capital."
 
Con los hermanos Serafín y Joaquín Alvarez Quintero en el Teatro de la Princesa [actual "María Guerrero"], en el estreno de "Marianela"
Fotografía: "Cortés", octubre 1916


Exhibición de globos aerostáticos
Antiguo "Campo del Gas", próximo al Rastro
Fotografía: Francisco Goñi (11-11-1908)


En el patio de su casa de la calle Hilarión Eslava
Fotografía: "Alfonso", invierno 1918

"Yo recuerdo con ternura a aquel hombre maravilloso, a aquel gran maestro del pueblo, Don Benito Pérez Galdós, que tenía la voz más verdadera y más profunda de España."
Federico García Lorca.

 

Inauguración del monumento a Benito Pérez Galdós (en la foto)
Fotografía: Luis R. Marín (1919)

"A su sepelio [fotografías de "Campúa" en la exposición] acudió una multitud innominada, anónima, de ésas que él escuchó tantas veces desde su balcón, días y días, tardes y tardes, antes de ponerse a escribir." María Zambrano.



Fotografías y citas (salvo corchetes): Exposición "Galdós en el laberinto de España". 

Real Academia  Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid.

Comisario: Publio López Mondéjar.

Hasta el 3 de enero.

Enlace Exposición Galdós Real Academia Bellas Artes San Fernando (Madrid)




"[Cervantes y Galdós] son, probablemente,  nuestros únicos escritores que conocieron lo que es la generosidad, y que fueron capaces de comprender y  respetar una actitud  humana, o un punto de vista, contrarios a los suyos."
Luis Cernuda.

 

 

lunes, 2 de septiembre de 2019

Ruth M. Anderson. Asturias, 1925.

Barrio de San Lucas [construido en 1875]
Villaviciosa, 20-24 de abril, 1925

Volviendo del molino transportando un fuelle lleno de harina
Cangas de Tineo [actualmente, "del Narcea"], 2-7 de mayo, 1925


Mujeres vendiendo mantequilla envuelta en hojas de repollo
(detalle) Tineo, 7 de mayo, 1925

Feria. Vendiendo madreñas (detalle)
Cangas del Narcea, 2-7 de mayo, 1925


Filipinas vendiendo alfrombras de Castilla
Avilés, 5-7 de marzo, 1925


Casa de pescador. 
Cudillero, 8-10 de marzo, 1925


Chicos vestidos de Carnaval
Oviedo, 24 de febrero, 1925


Fiesta de Santa Marina. Mujer fotógrafa (detalle).
Parres, Llanes, 18 de julio, 1925



En 1922, Ruth Matilda Anderson (1893-1983) era ya conservadora de fotografía de The Hispanic Society of America, museo y centro de investigación de la cultura española, hispanoamericana, portuguesa y filipina, creada en 1904 en Nueva York (Estados Unidos).
Esta institución recibió el Premio “Princesa de Asturias” de Cooperación Internacional en 2017.

Por encargo de la HSA, viajaría a Asturias en 1925, en compañía de su padre, en su segundo viaje a España.

En la carta de fecha 23 de marzo,  que dirigió a la Dirección General de Bellas Artes de Madrid “para conseguir el permiso necesario para realizar su trabajo” (Noemí Espinosa Fernández, introducción de “Hallazgo de lo ignorado”), se presentaba así:
“Mi padre, Mr. Alfred T. Anderson y yo, Miss Ruth Matilda Anderson, somos vecinos de Kearney, Nebraska, los Estados Unidos de América. Hemos venido a España para que yo pueda comprar y hacer, para estudiar y publicar en los Estados Unidos de América, fotografías de los elementos distintivos de la vida y del arte españoles (....), los elementos únicos y variados con que España ha contribuido a la civilización y la cultura del mundo”.

Durante su estancia en Oviedo se alojó en el Nuevo Hotel París y, por el detallado itinerario que se conserva, se sabe que visitó Santa Cristina de Lena.

En su introducción, Noemí Espinosa destaca la generosidad y colaboración de la población, funcionarios y autoridades, facilitando el trabajo de la fotógrafa y su padre, también fotógrafo de profesión y su primer maestro.


En cierto modo, supuso una especie de aventura no sólo para ambos fotógrafos, sino para los habitantes de los lugares que visitaban. Sirve de ejemplo el comentario que el señor Anderson escribe a su esposa cuando estaban en Luarca, apenas una semana después de su llegada, en febrero de 1925:
“Casi llegando al hotel vimos a un grupo de mujeres con sus cántaros de leche […] Estaba oscureciendo pero montamos la cámara y puse una buena carga de polvo en el flash. Cuando ya estábamos preparados para tomar la foto, había una gran multitud congregada, pero en el grupo había dos o tres policías que nos ayudaron a mantener el orden. Tendrías que haber oído a la gente exclamar cuando se disparó el flash.”

Y prosigue Naomí Espinosa:
“Para realizar estas fotografías, Anderson se aprovechó de varias fuentes de información. En primer lugar consultó publicaciones no solo en la biblioteca de la Hispanic Society sino también en el extranjero. Su padre habla de la cantidad de libros que compró en España. También cuenta que durante los meses de febrero y marzo de 1925 Anderson pasó muchas tardes en la biblioteca pública de Oviedo concentrada en el estudio de los libros de Aurelio de Llano y de otros autores de los que aprendió buena parte de la historia local. Para comprender el espíritu de la región […] leyó los trabajos de Azorín y Leopoldo Alas (Clarín).”

Santa Cristina de Lena
Fotografía: Angel M. Felicísimo

Precisamente con Aurelio de Llano, delegado regional de Bellas Artes, visita el 5 de febrero la iglesia prerrománica de Santa Cristina:
“Mientras Anderson fotografiaba los alrededores, pudo escuchar la conversación que mantenía De Llano con la anciana encargada de la ermita en la que hablaban sobre las hadas, las “xanas”, que según la anciana vivían en un río cercano.”

La correspondencia con su madre -e igualmente las cartas del señor Anderson- es detallada y entrañable.

Una de ellas concluye así:
“He restregado esta carta con eucaliptus, ¿lo hueles?”.


FUENTES:

“Hallazgo de lo ignorado. Fotografías de Asturias de Ruth M. Anderson para The Hispanic Society of America 1925.” (2018).

Wikipedia:

Artículo de M. F. Antuña en El Comercio, de fecha 19-07-2018:



NOTA.

Curiosamente, Ruth Mathilda Anderson nació un 8 de septiembre, festividad oficial del Principado de Asturias en el que se celebran diversas advocaciones de la Virgen María como la de Covadonga o la Virgen del Acebo, culto probablemente milenario y de gran devoción en el área de su santuario (Cangas del Narcea).

Anderson debía conocer esta coincidencia, puesto que entre los muchos fotógrafos que conoció en Asturias se encontraba José González Merás (1873-1956), sacerdote, que residía en el santuario de Covadonga, y al que le encargaría “una serie sobre los festejos en honor a la Virgen de Covadonga del 8 de septiembre.”
  
Ruth M. Anderson en Salas, mayo de 1925

lunes, 22 de julio de 2019

Poeta de guardia XXXVII. Thomas Ernest Hulme.





A touch of cold in the Autumn night
I walked abroad,
And I saw the ruddy moon lean over a hedge
Like a red-faced farmer.

I did not stop to speak, but nodded;
And round about were the wistful stars
With white faces like town children.



Un poco de frío en la noche de Otoño.
Caminando a la intemperie
vi a la rojiza luna inclinándose sobre un seto
como un granjero de cara rubicuanda.

No me detuve a hablar, pero asentí;
y por todo en derredor había estrellas melancólicas
con caras blancas, como niños de ciudad.

Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda




Considerado más crítico y ensayista trascendente que poeta, su interés por la Filosofía le llevó a traducir obras de Henri Bergson (a quien conoció personalmente en París) y las Reflections on Violence, de Georges Sorel, durante el segundo año de la Gran Guerra (1915). Bergson, especialmente, le llevaría a la idea de “imagen” y la elaboración teórica del Imagismo.

Otras de sus influencias destacadas fueron el historiador de Arte alemán Wilheim Worringer (“Abstracción y Empatía”, 1908); y Remy de Gourmont, en lo que se refiere a “sus estudios de sensibilidad y estilo”, según apunta el editor en inglés de Wikipedia.

Tras su paso -digamos “agitado”- por la Universidad de Cambridge, viajó durante varios meses por Canadá, trabajando en el ferrocarril y en serrerías, hasta recalar en Bruselas, donde centró sus estudios y continuó trabajando; desde 1909 escribiría artículos para The New Age, hasta su fallecimiento durante la Primera Guerra Mundial.

Aunque su producción poética es escasa –alrededor de veinticinco poemas-, creador infatigable de tertulias y grupos de debate, fue secretario del Poets’ Club, donde conocería a Ezra Pound y F. S. Flint.

Su poema “Autumn” es considerado uno de los primeros poemas “imagistas”.

Señala Anxo Pastor, en su artículo en la revista “Frontera D”, que para T. E. Hulme “la comunicación real entre los seres humanos se produce solamente mediante imágenes. Creía que “El pensamiento es anterior al lenguaje y consiste en la presentación simultánea a la mente de dos imágenes diferentes”.

Thomas Ernest Hulme (1883-1917), en 1912.

El arte “moderno” “ya no se ocupa de las acciones heróicas sino que se ha vuelto, al fin, definitivamente instrospectivo y se ocupa de la expresión y de la comunicación de fases momentáneas de la mente del poeta.”

Alistado voluntario en artillería en los últimos meses de 1914, el primer año de la Primera Guerra Mundial, a los pocos días de su trigesimo cuarto cumpleaños (1917) le alcanzaría de lleno un proyectil cerca de Nieuwpoort, Flandes (Bélgica).
Está enterrado en el Cementerio Militar de Koksijde, West-Vaanderen.

Queda pendiente de recorrer el fascinante itinerario de estos autores y autoras, entusiastas y creativos, en continuo movimiento y búsqueda, de las primeras décadas del siglo XX.


FUENTES:

“Breve antología de poetas imaginistas”. Anxo Pastor. Traducción de Christian T. Arjona y Natalia Fernández:

Fotografía de cabecera:
Krista Lundgren. Redmond, US Wildlife Service (dominio público).