Suave sigue al Sol la margarita,
y cuando ha terminado su paseo de oro,
a sus pies se acurruca, tímida. Y él despierta
y ve la flor cercana.
«¿Cómo has venido aquí merodeando? Dime.»
«Porque el amor es dulce», le contesta.
Traducción de Mariá Manent
«Emily Dickinson. Poemas». Editorial Juventud, 1994.
«Emily Dickinson. Poemas». Editorial Juventud, 1994.
