domingo, 29 de mayo de 2016

Las aves del amor y Jean Genet



Al borde de mi gorra una ramita de avellano
Cruzada de través me cosquillea la oreja.
En tu cuello yo escucho un ave balbuceante,
Y en el sendero, erguidos, dormitan mis caballos.

Absorto acariciando la espalda de la mar
(Se moja mi sandalia de mal cosida ala)
Siento mi mano plena bajo tu ardor musgoso
Llenarse de rebaños en el aire invisibles.

Pacerán mis corderos de tu flanco a tu cuello,
ramoneando una hierba fina y del sol quemada,
Se comban en tu voz las flores de la acacia
El néctar de sus ecos va la abeja a robar.

Mas el pabellón verde de nómadas del mar
Velar debe en un sitio, prenderse de los polos.
Agitar el azul y la noche, empolvar tus espaldas,
En tus pies arenosos abrir corrientes de aire.

Para auparme desnudo por zarcas escaleras
Solemnes y abismado en esa ola de sueños
Harto de naufragar a un palmo de mis labios
Se durmió el horizonte en tus brazos cruzados.


De "Un canto de amor". A Lucien Sinémaud.
"Jean Genet. Poemas". Versión y prólogo de Antonio Martínez Sarrión
Visor, Madrid, 1996.





Con William Burroughs y Allen Ginsberg. 
Manifestación de apoyo a los "Panteras Negras". Chicago, 1968.



Tumba de Jean Genet en el Cementerio Español, Larache, Marruecos.
© Didier Morin



Artículo de Jose Angel González en +20minutos.es con motivo de la exposición sobre el poeta del MUCEM de Marsella:
http://www.20minutos.es/noticia/2725025/0/jean-genet/30-aniversario-muerte/exposicion/


Imagen: http://www.rugusavay.com/jean-genet-quotes/

domingo, 17 de abril de 2016

Poeta de guardia XXXIV. Amparo Arróspide.

FRAGMENTOS FELICES

En los burdeles del desahogo bailarines con pantalones glastnov ensayan reconciliación y malevaje, pero las nubes bajas no se enteran. No amanecerá un instante de algarabía. Ritmos van y vienen, entregándose a un público de llamas. Ah de los rojos y negros, del licor dulcísimo y la arenga papal. Al palo borracho, ceiba speciosa, le queden los escrúpulos, el fulgor de una balanza donde pesar ética o invoución o eurovisión. Aún así, por qué desprenderse de los satélites sin haber aprendido a incendiar circuitos cortos. Ni de largo la presentación en sociedad de una turba de cortinas entintadas en sangre.


Cabeza vendada, voy siguiendo un rastro de hombres amamantando leopardos por el carril derecho, pero la canica, el ojo engarzado en la frente, un centellear. El sombrero se vuela la nuca y nadie sueña con lavar los pies al público, besar sus llagas.

*
Voy por el monte con los pies por delante y no me obligan a apretar el paso. Es de hormigas el discurrir, un cardo en el acabóse de las playeras, y si bien se mira  no hay sitio ni para el espacio. Sin el tiempo  o contra él, un reloj se para a contemplar el horizonte. ¡Trabaja sol! Trabaja sombra, quítales respiro. Trabaja sombra, desnúdales colores, despojando no se llenan los bajeles del tesoro.  Cuando vengan a buscarnos hallarán huellas de meticulosidad, carcomas ciegas en los desvanes del arroyo, cartapacios de pinos atados con cordeles de música. 


Aquí entonaríamos una victoria hueca, soplando hasta el asfalto mientras los diales de treinta lavadoras automáticas hacen un buche de colibrí. Si tuvieran lo que hay que tener pero no llegan. Y qué más da el sino, el paripé.

*
Cuando anochece, las tejas se quitan el aliento del musgo, se remueven los goznes del monte bajo, una cabra levita en la acepción más burda. No hay perdón para el manso ni orquesta en la crinolina. Señoritos del desdén se hacen cruces y pérgolas pero en las cunas madres venidas de quién sabe dónde han puesto maracas con semillas de gomero. En los arzobispados del tejemaneje se pegan sobres hasta la aurora dorada, sin cuidarse del festín de los murciélagos  siguen regando los festones del folclor.

Ay de la sentencia atrabiliaria, ay de la obrera en el panal! Cayeron en la última red de estadistas junto con las bolsas de mendrugos. Cayeron y caerán las ansias por recorrer los surcos de las meninges sin dejarle ni una miga al hipocampo.  Y por tal sinrazón llegan a recobrar la memoria los más niños, con gran alegría prófugos.
© Amparo Arróspide.




Amparo Arróspide publicará en breve En el oído del viento (Baile del Sol) y Jacuzzi (Amargord). 

Practica el collage, el cruce de géneros y la mixtura de estilos, y acude a talleres de poesía en Madrid. 


Cree que la cultura puede ser una forma de religión, pero no que la incultura sea una forma de democracia.

sábado, 9 de abril de 2016

La pasión de Marga Gil Röesset.


Nada sabía de Marga Gil Röesset. 
De las ocho mujeres que aparecen en el documental "Las Sinsombrero", todas me eran conocidas, empezando por la divertida y artística Maruja Mallo

Imagen tras imagen, me impactó la belleza, originalidad, minuciosidad y maestría de sus dibujos, y me parecía imposible no haber oído nada acerca de ella; que no fuese un nombre, una mujer, una artista muy reconocida en nuestro país.


El prodigioso talento sobresalía por encima de las notas de su propia vida; Ana Serrano, familiar y comisaria de la exposición de la obra de Marga en el Círculo de Bellas Artes de Madrid (2000), escribe, acertadamente, que no podía quedarse en “un capítulo” de la vida de otros, sino en darla a conocer “con el mejor de los argumentos, con su obra, va a convencer ella misma.”

En el prólogo del catálogo de esa exposición, impresiona su delicado y emocionado relato, su profundo compromiso con el legado artístico y la persona de Marga; los concienzudos y extremadamente bien dirigidos pasos con ese fin, “sin herir a nadie”.

En “Artistas y precursoras. Un siglo de autoras Roësset”, Nuria Capdevila-Argüelles recorre prácticamente lo que sería una saga de “mujeres Roëset”, al menos de cuatro de ellas: María Röesset Mosquera (MaRo), tía de Marga, cuyo autorretrato cuelga en el Museo del Prado; Marisa Röesset Velasco, prima, también pintora (a la que espero poder dedicar una entrada); la propia Marga Gil Roëset; y Consuelo Gil Röesset, su hermana, a quien Ana Serrano recuerda como “escritora de cuentos, catedrática de inglés (…), editora de “Antoñita la Fantástica”, que tocaba el violín y hablaba múltiples idiomas”, que murió “a los 90 años, lúcida, hermosa."
“Las dos hermanas hablaban cuatro idiomas”, y su madre, “a Consuelo le pedía poemas y a Marga dibujos a cambio de la merienda, de un premio.”

 "El niño de oro" (1921). Ilustración de Marga Gil Röesset.


En 1921, con doce años, Marga ilustra “El niño de oro” y, en 1923, “Rose des Bois”, ambos escritos por su hermana Consuelo; el último,“editado por Plon, una de las más importantes editoriales de Francia" (Ana Serrano).

“Rose des Bois” (1923). Ilustración de Marga Gil Röesset.

Nuria Capdevila-Argüelles nos señala su precoz y deslumbrante itinerario: “El aire demacrado y siniestro acompaña a las ilustraciones de Rose des bois aunque hay una clara evolución artística entre los dos libros (…) Todos los dibujos, 11 a toda página y 27 a menor escala, están hechos con tinta china y siguen el orientalismo de moda “.

 "El niño de oro" (1921). Ilustración de Marga Gil Röesset.

Marga, por supuesto, cambia, crece, evoluciona:  “En poco más de diez años, menos de la mitad de su corta vida, Marga Gil pasa del papel, la acuarela y la tinta a la escayola y el granito y también del modernismo a la vanguardia.” 

 "El niño de oro" (1921). Ilustración de Marga Gil Röesset.

Con 22 años, Marga presenta su escultura “Adán y Eva” en la Exposición Nacional de Bellas Artes:
“Marga aparece como escultora y artista independiente por primera vez vez en 1930. Su trabajo causa furor (...) En la misma entrevista en la que se define como precursora ("trabaja sin recibir influencias de nadie"), declara no creer “en el amor simultáneo de dos corazones”. Afirma que puede enamorarse pero le parece difícil coincidir con una persona que le corresponda y complete el amor. Le parece que “en esto hay siempre un sacrificado” que acepta la ofrenda de amor del otro. “Ella no espera hallarlo”.
Se trata de una entrevista con Rosa Arciniega de Granda, publicada en el semanario "Crónica" en junio de 1930: “Marga declara que su trabajo refleja ideas y no personas y explica que intenta siempre esculpir “de dentro afuera”, para concluir que sus figuras “llevan el esfuerzo de querer manifestar su interior.”


Su obra se ve “como la de una persona ya formada, de una artista consagrada… sorprende porque no se espera que una mujer tan joven pueda hacer lo que hace ella…[la crítica] en cierto modo, la virilizan… su talento es un talento masculino (…) expresar , de manera tan profunda, el dolor, el desamparo."

"Adán y Eva" (1930). Marga Gil Röesset.

A comienzos de 1932, Marga conoce a Zenobia Camprubí y a su marido, Juan Ramón Jiménez. Ella y Consuelo la admiraban desde pequeñas, por sus traducciones de R. Tagore.

No puede centrarse la revisión y conocimiento de una figura como Marga Gil Röesset en sus sentimientos por Juan Ramón Jiménez. 
Marga se enamoró, o creyó estarlo, o se obsesionó con el autor.

Existen páginas escritas con escaso rigor y fortuna sobre este asunto que no se detienen en considerar la creatividad y genialidad de una obra excepcional, y prefieren centrarse en un episodio de desenlace desgraciado, aunque fuese de transcendencia para Marga y definiese, fatalmente, el final de su vida:
"Lo que un talento así puede marcar y desequilibrar a una criatura de 24 años…”, anota Ana Serrano, a lo largo de su prólogo.

"La mujer del ahorcado" (1932) "muestra una mujer desnuda, arrodillada, con los brazos alzados y doblados hacia atrás (...) como si estuviesen sosteniendo las piernas de un hombre ahorcado e impidiéndole morir, asiéndole a la vida." Nuria Capdevila-Argüelles.


La mañana de su muerte, se acercó al domicilio de los Jiménez-Camprubí y conversó brevemente con el poeta, dejándole un manuscrito de sesenta y cinco páginas. El propio Juan Ramón Jiménez escribiría, tiempo después: "me dijo: "No lo leas ahora".

Marga destruyó prácticamente la totalidad de sus obras, incluidas fotografías de las mismas, y se suicidó disparándose en la cabeza.


En 1933, Consuelo Gil Röesset publicó "Canciones de niños" (en francés y español), con ilustraciones de Marga y música de su marido, José María Franco.

"El perro de terciopelo" (1932).
 Ilustración de Marga Gil Röesset para "Canciones de niños".

"Las cerezas" (1932). 
Ilustración de Marga Gil Röesset para "Canciones de niños".
En la esquina inferior izquierda se aprecia la firma de Marga.


No os sorprendáis: sí, os recuerdan a "El Principito", de Antoine de Saint-Exúpery, publicado... en 1946.
En opinión de Ana Serrano: “¿Conoció Saint-Exupéry las ilustraciones de Marga? Es más que probable que sí.”



Las sesenta y cinco páginas que Marga entregó a Juan Ramón Jiménez no se conocieron hasta 1997, momento en el que Blanca Berasátegui publicó, en el ABC Cultural, facsímiles de algunas de ellas, en un reportaje titulado "Historia de Marga": 
"Están escritas a mano, con letra grande, a lápiz, algunas indescifrables, llenas de puntos suspensivos, de frases inacabadas."

Graciela Palau de Nemes, traductora de los manuscritos en inglés de Zenobia, conocía su existencia:
 "Se le puede llamar "Diario" porque se dan algunas fechas, pero incompletas: "Miércoles 22", "lunes noche" (...) Se ve que está escrito hacia el final, cuando Marga decide quitarse la vida (...) Los primeros textos son cortos, los últimos, largos (...) también representan la imaginación de Marga, cómo quisiera que fueran las relaciones entre los dos."
Fotografía: Luis GarcíCC BY-SA 3.0 es

Este "Diario" de Marga tiene su propio periplo, pues al exiliarse Zenobia y Juan Ramón en 1936, su casa en la calle Padilla fue saqueada, desapareciendo el "Diario" y manuscritos de ambos escritores. Blanca Berasátegui deja constancia de que José María Pemán "intervino activamente para que se le restituyeran las cosas al poeta". 
Ninguno de los dos volvería a España, pero el "Diario" llegó a manos de los herederos de Juan Ramón Jiménez.

En el documental de "Las Sinsombrero" (Tània Balló, Manuel Jiménez Núñez y Serrana Torres), Nuria Capdevilla-Argüelles cree que "no es posible saber, a ciencia cierta, por qué una persona decide quitarse la vida (...) hay un componente común en esos escritos finales, y es que reflexiona sobre un ideal de autoría, un ideal de vida artística, que piensa que no va a poder cumplir. Y al no poder cumplirse, decide acabar con su vida.”

Y en su libro, respecto a las páginas conocidas como "Diario": 
"Marga da forma escrita a sus pensamientos sobre la relación entre vida y obra del artista (...) se lamenta de estar "[...] tan poco de acuerdo conmigo misma" y añade que "[...] la crítica de yo a yo es realmente sangrienta".



Cuando supe que Ana Serrano había titulado su introducción al Catálogo "La pasión de Marga Gil Röeset 1908-1932” (por la película “La pasión de Camille Claudel"), quise cambiar el título de esta entrada; pero, al final, no pude.

Porque después de leer el libro de Nuria Capdevila-Argüelles, numerosos artículos, y antes de encontrar  la página de la propia Ana Serrano (lo último que leí sobre Marga), “Pasión” era la palabra elegida,"Pasión" es la palabra. 
Es la que mejor describe (fuego, fiebre) ese yo creativo, esa fuerza de "escogida" que la hacía crear, dibujar y esculpir “de dentro afuera” como la deslumbrante artista  que es ya para siempre; y la mujer joven, extraordinaria, que fue.



Página de Ana Serrano sobre Marga Gil Röesset:
http://perso.wanadoo.es/margaroesset/

Ana Serrano habla sobre Marga Gil Röesset:

Documental “Las Sinsombrero  (Las mujeres de la Generación del 27)”
Publicación de Algun día en alguna parte:
https://www.youtube.com/watch?v=3HCfe__C7E0
Corte dedicado a Marga Gil Röesset: a partir minuto 12:40

Página de RTVE (incluye documental "Las Sinsombrero" y otros contenidos):
http://www.rtve.es/lassinsombrero/es

http://www.lassinsombrero.com/
"una producción única en España, un proyecto crossmedia, que utiliza diferentes formatos y plataformas (televisión, internet y publicación), con el objetivo de recuperar, divulgar y perpetuar el legado de las mujeres olvidadas de la primera mitad del siglo XX en España."

Entrevista de Sofía Pérez Mendoza a Tània Balló:                  
http://www.eldiario.es/cultura/feminismo/Sinsombrero-artistas-olvidadas-generacion_0_488551823.html
"Uno de los objetivos del proyecto transmedia (…) es la entrada de Las Sinsombrero en las aulas. “Es la parte más ambiciosa, la más difícil” (…) Ya es hora de dejar de utilizar el falaz argumento de la calidad para explicar la menor presencia de las artistas en la cúpula”.


Tània Balló ha publicado recientemente el libro "Las Sinsombrero. Sin ellas la historia no está completa" (Espasa).

viernes, 18 de marzo de 2016

Wilfred, Wilfred.

Fotografía: Michael St Maur


All a poet can do today is warn.
("Todo lo que un poeta puede hacer hoy es alertar.")



"Preludio en sol menor". Sergei Rachmaninoff.
Pianista: Valentina Lisitsa.


Enlaces a otras entradas:
"Dulce et decorum est" (2). Experimentar.
Mientras amanece este día (...)

jueves, 18 de febrero de 2016

En recuerdo de Margarita Moreno



Y la muerte no tendrá dominio.
Los que hace tiempo yacen
bajo los dédalos del mar no han de morir entre los vientos,
retorcidos de angustia cuando los nervios cedan,
atados a una rueda no serán destrozados;
la fe, en sus manos, ha de partirse en dos,
y habrán de traspasarles los males unicornes;
rotos todos los cabos, ellos no estallarán.
Y la muerte no tendrá dominio.

Y la muerte no tendrá dominio.
Y las gaviotas no gritarán en los oídos
ni romperán las olas sonoras en las playas;
donde alentó una flor, otra flor tal vez nunca
levante su cabeza a los embates de la lluvia;
y aunque ellos estén locos y totalmente muertos
sus cabezas martillearán en las margaritas;
irrumpirán al sol hasta que el sol sucumba,
y la muerte no tendrá dominio.


Dylan Thomas

Versión de Elizabeth Azcona Cranwell
Fuente: amediavoz.com, página creada por Graciela Henao Londoño


sábado, 19 de diciembre de 2015

Los 3 años de un “Paseante”

Para nuestro blog amigo, "PASEANTE SILENCIOSO", en su tercer año de vida... ¡felicidades!


¡Tres años!
¿Os acordáis de cuando teníais tres años?
No, claro que no.

Charles Darwin  © English Heritage (izq.)
Ludwig Wittgenstein

El “Paseante Silencioso” lleva 3 años caminando entre las singularidades de nuestra cultura, nuestra historia y la biología que nos ha llevado hasta aquí, a encontrarnos en las redes sociales, en esta cosa que llamamos Internet.


Federico García Lorca, en su primer cumpleaños (izq.)
Virginia Woolf y su madre, Julia, en 1884 (centro)
Bertrand Russell

El “Paseante” vive en la ciencia objetiva, en los hechos de la historia, en las leyes de la biología. Y estas sendas se entrecruzan, fotografiando en cada entrada los momentos reales de la vida.

Paseando.


Wilfred Owen (izq.)
Carmen Conde con sus padres, 1911 (centro)
Doris Lessing con su madre, Emily

Puede que haya que ir por la vida con un niño de 3 años (o cuatro, o cincuenta, o cien) cogido de la mano.

Eve, Marie e Irene Curie (de izq. a derecha)

El niño señala con el dedo.
El “Paseante”, sin renunciar a la ingenuidad  pero honesto y curtido, ya sabe lo que ve.

Gracias, “Paseante”. 



sábado, 28 de noviembre de 2015

“Trofeos de los Salvajes”

"Trophies of the Savages"

Vi este cuadro de Emil Nolde el mismo viernes 13 de noviembre por la tarde, pocas horas antes de que llegaran, ya de noche, las primeras noticias sobre la matanza de París.

Pensé que lo habría pintado en algún permiso durante la Gran Guerra (el cuadro es de esa fecha, 1914), o después de ella. 
Pero no.

Poco después de agosto de 1914, Emil Nolde (rondaba los 47 años) se encontraba en la isla de Alsen (actual Als, Dinamarca), pintando más de ochenta cuadros basados en un reciente viaje. De hecho, nunca combatió ni pisó un frente tal y como lo entendemos, con cañones, cráteres, cadáveres, trincheras y todo eso. Pero estuvo en otros,  igualmente horribles y perversos.

Nolde y su mujer, Ada Vilstrup, viajaron desde Berlín hacia las islas del sur del Pacífico a finales de octubre de 1913. 
Concluyeron un largo periplo de dos meses en Madang, Papúa. Lo ilustra magníficamente Higinio Polo, en su documentado artículo “Emil Nolde, entre el nazismo y la pintura”:
“Era una expedición organizada por el Reichskolonialamt (la Oficina imperial para las colonias) y dirigida por los doctores Külz y Leber, que fue quien le ayudó a participar.

"Freezing Russians", 1914

“Llegaron en tren a Moscú, donde permanecieron entre el 4 y el 7 de octubre, en la atmósfera opresiva del zarismo. Atravesaron después Siberia y la Manchuria: pasaron por Omsk, Tomsk, Irkust, Harbin (ya en China), y llegaron a Seúl, en Corea, que en ese momento estaba ocupada y convertida en colonia por el Japón.

Alcanzaron después Kioto, Tokio, Nagasaki. De nuevo en China, llegaron a Pekín (…), y pudieron admirar la ciudad prohibida y las tumbas Ming, para viajar después a Huangshi, y, en barco, llegar a Shanghai el 20 de noviembre de 1913, donde Nolde realiza una serie de acuarelas (…) Continuaron en barco hasta el río de la Perla, para visitar Hong-Kong y Cantón, y desembarcaron en Manila el 2 de diciembre. Después, visitaron las islas Carolinas, que eran colonias alemanas. Finalmente, llegaron a Madang, ya en Papúa, donde permanecieron desde el 10 de diciembre de 1913 hasta el 20 de mayo de 1914.”

"Jupuallo", 1914


"Ha ido trabajando a lo largo del vieje: a finales de ese 1913, Nolde remite a Alemania unas doscientas cincuenta acuarelas. Después va a otras islas: Manus, Kavieng, Rabaul, aunque la parte más relevante de su viaje es el periodo de enero a abril de 1914, cuando pinta las obras más notables de esa aventura (...) En la isla de Manus, visita a los que consideran indígenas hostiles y pinta acuarelas teniendo el revólver al alcance de la mano, igual que su mujer (...)"

"Salvajes de Nueva Guinea", 1915


En 1933, Nolde “saluda en una carta el “hermoso levantamiento del pueblo alemán”, el mismo mes en que los nazis cierran la Bauhaus de Berlín, decisión que no parece inquietarle (…) la Liga nacional-socialista de estudiantes propone a Nolde como presidente de las Escuelas de arte unidas. Nolde lo rechaza “para preservar su independencia”, pero se ve obligado a dejar la Academia prusiana de bellas artes. En ese momento, Goebbels era favorable al expresionismo (…) apuesta por autores como Nolde y Munch en la búsqueda de un arte racial que sea una de las expresiones culturales de la nueva Alemania nazi.”
"Crepusculo", 1916 - wikigallery.org

“La ambivalente actitud de los nazis hacia el arte moderno, que se debate en sus inicios entre la inclinación de una parte de la juventud nazi hacia el expresionismo, y el afán de satanizar la pintura moderna como fruto de la conjura bolchevique y de la influencia judía, termina cuando Hitler proclama su aversión hacia el arte moderno.

“Después de la muerte de Hindenburg, en 1934, Goebbels impulsa el culto a Hitler. Una declaración de lealtad, publicada en elVölkischer Beobachter (El observador popular, órgano oficial del partido nazi, NSDAP) lleva las firmas de Furtwängler, Richard Strauss y Nolde, entre otros muchos intelectuales y artistas.”

"A Long Time" 

“En 1937, el tribunal de Hamburgo delibera sobre la adhesión de Nolde al NSDAP (…) afirmando que Nolde “no se adhirió” al partido nazi, una forma de situarlo en la marginalidad, pese a las evidentes muestras de adhesión al nazismo que el pintor había manifestado.”

Ese mismo año, en Munich, se abre la primera exposición de Entartete Kunst [Arte Degenerado], que contará con más de dos millones de visitantes:
“Nolde está representado en la muestra con cuarenta y ocho pinturas, junto a obras de Chagall, Grosz, Dix, Munch, Beckmann, Klee, Max Ernst, Kandinski, Marc, y sus viejos compañeros Kirchner, Schmidt-Rottluff y Pechstein, entre otros. Nolde ha pasado a ser un pintor degenerado, un exponente del arte que se opone a la pureza racial, que corrompe el ideal de la tradición donde debe mirarse Alemania. Así, más de mil obras de Nolde son retiradas de los museos alemanes.

Pero, aunque “en ningún momento su vida estará en peligro”, la escalada continúa. En 1939, “obras de Nolde son destruidas”; en 1941, “le notifican la prohibición de pintar”. Pintará “más de mil acuarelas de pequeño formato, que llamará los cuadros no pintados.
De la Colección "Cuadros no pintados" - Nolde Foundation Seebüll

Emil Nolde sobrevivirá más de diez años al final de la Segunda guerra Mundial, y expondrá en la Biennale de Venecia y en la Documenta de Kasel.

"Yellow Sea with Small Steamships", 1946


En la misma exposición donde vi estos "Trofeos de los Salvajes" de Emil Nolde, está colgado en un lugar preferente, protegido por un cristal, "Retrato de Erna", de Ernst Ludwig Kirchner.
La actitud de Nolde, "oportunista, acomodaticia, cómplice", le distanció de amigos como Kirchner y Heckel.
Ernst Ludwig Kirchner. "Retrato de Erna" (esposa del pintor), 1917
© Kirchner Museum Davos

Al lado del “Retrato de Erna”, separado por unos pocos centímetros, un pequeño panel reproduce secuencias de la primera exposición de Arte Degenerado de Munich de 1937.
Y este mismo retrato aparece en ellas, y produce emoción pensar que, finalmente, no fue destruido.
Porque, como apunta  Suzana Mihailic en su análisis de otra pintura de Kirchner, Erna Schilling fue bailarina en un local nocturno, y conocía y pertenecía “al mundo de la noche, de la bohemia y de los marginados.”
Sin duda, altamente peligrosa y Arte Degenerado.
Siempre.


“Emil Nolde, entre el nazismo y la pintura”, por Higinio Polo:
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=90779
"Cómo mirar un cuadro", por Suzana Mihailic:
http://www.finanzas.com/xl-semanal/conocer/20120826/querer-hermanas-3395.html